28/01/2026
Es bastante preocupante ver que aún existen muchísimas personas que ni siquiera son nutriólogos/as ofreciendo retos y planes de alimentación, especialmente dirigidos a mujeres.
Un fitness coach puede tener conocimientos valiosos en entrenamiento, pero no cuenta con la formación necesaria en fisiología, bioquímica metabólica, hormonas, etc. necesaria para diseñar un “plan personalizado”. La nutrición no es una lista de alimentos, ni un déficit calórico; implica comprender cómo responde el cuerpo al estrés, al ejercicio, a la restricción y a los cambios hormonales.
Incluso con un/a nutriólogo/a, un abordaje mal indicado puede generar consecuencias importantes. Ahora imaginemos los riesgos cuando quien prescribe no tiene preparación profesional ni responsabilidad sanitaria.
Las dietas restrictivas, los déficits energéticos y los planes que ignoran el ciclo menstrual pueden provocar:
🔻 Alteraciones en el ciclo menstrual
🔻 Amenorrea
🔻 Elevación del cortisol
🔻 Caída de cabello
🔻 Fatiga persistente
🔻 Ansiedad, episodios de atracones y culpa
🔻 Alteraciones hormonales
🔻 Desarrollo o agravamiento de trastornos de la conducta alimentaria
Y esto no es falta de disciplina, ni “no querer lo suficiente”. Es una respuesta fisiológica del cuerpo intentando sobrevivir.
La salud de las mujeres no debe ponerse en manos de retos, PDFs o promesas rápidas. Cuidar el cuerpo requiere conocimiento, ética profesional y un enfoque que vaya más allá del peso o la estética.