16/02/2026
Hoy quiero hablar de algo que viví: abuso espiritual.
Sanar un abuso así no toma semanas.
No se resuelve con una ceremonia más.
Puede tomar meses… incluso años.
Porque no solo te rompen el corazón:
te fracturan la confianza en tu intuición, en tu fe y en tu percepción.
El abuso espiritual es silencioso.
Se disfraza de guía, de medicina, de evolución.
Te dicen que si dudas es tu ego.
Que si te duele es tu sombra.
Que si pones límites estás “involucionando”.
Y no.
Poner límites es salud.
Cuestionar es conciencia.
Irte también es valentía.
Por eso hoy digo algo con claridad:
Las medicinas se llevan con responsabilidad.
No son algo que se presume.
No son un título.
No son “universidades chamánicas” para inflar el ego.
La medicina sin ética es otra forma de poder mal usado.
Sanar toma tiempo.
Toma reconstruir el sistema nervioso.
Toma volver a confiar en tu propia voz.
Toma entender que no estabas loca: estabas siendo manipulada.
En este camino llega mucha gente que confunde responsabilidad con espiritualidad.
Y también comprendo que cada persona vive desde su propia percepción… por eso muchas veces defienden al narcisista espiritual.
Confunden bondad con “fluir”.
Confunden silencio con conciencia.
Hoy agradezco a mi hermano Chichi,
que en silencio me dijo:
“No estás loca. Ya lo habías visto.”
Ayudar a alguien a volver a unir su alma —violentada—
con su cuerpo, su mente, su espíritu y su voluntad…
eso sí es medicina.
Porque la voluntad también puede ser quebrada.
Y aun así, algunos se siguen alzando el cuello hablando de responsabilidad.
Cuando no se corrigen.
Cuando no se responsabilizan.
Hoy no hablo desde el rencor.
Hablo desde la lucidez.
Y si tú estás en este proceso… no estás sola.
Sanar es lento. Pero es posible.
En Morganna ticktock subí videos
De los procesos sin folclore.
Porque veo procesos de muchos hermanitos con
El mismo patrón.
Gracias chichi por andar ahí en el astral
Y poner memorias bonitas que florecen
✨✨✨.
Pura vida, hermanitos ✌🏻⭐🥀
Gracias por leerme.
🙏