14/02/2026
Los padres millennials de hoy están criando a sus hijos mientras trabajan activamente en sanar las partes no resueltas de su propia infancia. Más del 68% de esta generación reporta que está navegando el equilibrio entre cuidar a sus hijos y sanarse a sí mismos.
Mientras nutren y acompañan a sus niños, muchos padres están reconectando con su niño interior, revisando los patrones que heredaron y aprendiendo formas más saludables de responder al estrés, a las emociones y a las relaciones. Este proceso de “re-parentalizarse” les permite modelar conciencia emocional, resiliencia y empatía para sus hijos.
Los expertos señalan que este doble camino —criar mientras se trabaja en el crecimiento personal— puede ser desafiante, pero profundamente transformador. Los hijos se benefician cuando los padres practican la autorreflexión, regulan mejor sus emociones y crean entornos emocionalmente seguros. Los propios padres también evolucionan: rompen ciclos de trauma pasado y construyen dinámicas familiares más equilibradas.
Este enfoque se está convirtiendo en un rasgo distintivo de la generación millennial. Al cuidarse a sí mismos y a sus hijos al mismo tiempo, buscan formar a la siguiente generación con mayor compasión, inteligencia emocional y comprensión.