30/12/2025
Queremos platicarles como desde ls perspectiva ACT, el mindfulness no es algo místico, ni relajación, ni “poner la mente en blanco”. Tampoco es pensar bonito ni controlar emociones.
Mindfulness es una habilidad conductual, es aprender a notar lo que ocurre (pensamientos, emociones, sensaciones) sin quedar atrapado por ello, para elegir conductas alineadas a valores.
Sí tiene que ver con conciencia plena, pero no como un estado especial o espiritual, sino como un repertorio entrenable:
darse cuenta
nombrar lo que aparece
permitir la experiencia
elegir cómo actuar.
La función no es sentirte bien de inmediato, sino aumentar flexibilidad psicológica. Y paradójicamente, ese es el camino hacia un bienestar más estable y real.
Ejemplo clínico:
Una persona con ansiedad nota “ahí está el pensamiento me va a pasar algo”, siente activación corporal y, aun así, va a la sesión, se queda en la conversación o sale de casa. El mindfulness no eliminó la ansiedad; evitó que la ansiedad mandara.
Ejemplo cotidiano:
Vas manejando, aparece “soy un inútil”. Mindfulness no es discutir el pensamiento ni reemplazarlo por algo positivo. Es notarlo como pensamiento, seguir manejando y llegar a donde importa.
¿Mindfulness es meditar?
No. Mindfulness no es meditar, aunque puede incluir meditación.
La meditación es solo una herramienta posible para entrenar estas habilidades, no el objetivo. En ACT puedes practicar mindfulness sin sentarte, sin cerrar los ojos y sin respiraciones guiadas: al poner límites, al discutir sin explotar, al sentir miedo y avanzar.
De hecho, muchas personas (por ejemplo, con trauma) no meditan, y aun así desarrollan mindfulness en acción.
Lo que mindfulness no es en ACT:
no es relajación obligatoria
no es dejar la mente en blanco
no es evitar el malestar “aceptándolo bonito”
no es psicología pop.
En ACT sí buscamos bienestar psicológico, pero no desde la comodidad emocional, sino desde vivir una vida más amplia, flexible y valiosa.
Mindfulness no cambia el contenido de tu experiencia; cambia la función que tiene sobre tu conducta.
Y cuando el malestar deja de dirigir tu vida, el bienestar empieza a tener espacio.