25/03/2026
Nos enseñaron que el amor propio es quererte, cuidarte, priorizarte…
pero casi nadie habla de lo más difícil:
dejar de elegir a quien te hace sentir menos.
Porque no siempre es falta de amor…
a veces es costumbre, apego, miedo a soltar,
o la esperanza de que algún día sea diferente.
Y en ese “mientras tanto”,
te vas dejando a ti.
Te cuestionas, te reduces, te adaptas…
hasta que ya no te reconoces.
Por eso el amor propio no empieza cuando te eliges,
empieza cuando dejas de traicionarte.
Cuando entiendes que no todo lo que quieres
es bueno para ti.
Y que soltar también es una forma de amarte.