01/03/2026
El corazón de mis sueños es un espacio cristalino de cuarzo translúcido, en ese lugar sagrado, el tiempo deja de existir y la sensación de unidad se vuelve realidad en el infinito océano de colores, donde el oleaje lleva a dimensiones más allá del pensamiento, más allá del cuerpo, del placer y del dolor.
En esa recámara de contemplación surgen y desaparecen imágenes de lo más profundo de mi ser.
Seres que vienen desde dentro, vibran en frecuencias de paz y amor absolutos.
La dicha es eterna, el éxtasis constante y la presencia en calma, es clave para entender el sentir, desde el latido del corazón cristalizado de mis sueños.
Siempre que sueño encuentro el vuelo sin fin, me convierto en ave, atravieso el cielo entre nubes y cantos celestiales.
Profundamente voy sumergiendo mi conciencia en los mares de mi alma.
Del corazón de mis sueños nacen los cantos de las estrellas que iluminan como luciérnagas el bosque de mi espíritu creador.
Es un lugar que reverdece los rostros, libera memorias antiguas y avanza hacia los confines del universo, en su esencia que todo abarca y todo conoce, desde el más pequeño átomo, hasta la más bella flor, planetas, estrellas y seres de otros mundos vuelan soñando a mi alrededor.
En el corazón de los sueños, la muerte es libertad, transición en calma de vuelta al gran espíritu creador.
En el corazón de mis sueños canta el ruiseñor, el lenguaje de las aves es el ritmo del latido que retumba en toda dirección, es un lugar tranquilo para conversar con el ser superior.
Recuerda el ambiente de los templos laberínticos, de reinos antiguos, donde solo existe el amor, no como emoción, sino como fuerza que une todo en la creación.
Tiene el aroma del incienso, el copal y las esencias que inducen al bienestar, a la armonía de la naturaleza divina, sin juicios, apegos ni temor.
Es la libertad eterna, el vuelo del águila y el cóndor.
Es un portal a universos donde habitan seres en conciencia, unidad y amor.
Se escucha la música del viento soplando semillas que germinan en el sol.