24/10/2025
Características:
1. Actuar de forma compulsiva y obsesiva en relación con rituales sexuales: relaciones interpersonales sexuales, masturbación, visionado de pornografía por internet, voyerismo y captura de fotografías…
2. Demostrar incapacidad de controlar la pulsión sexual. A pesar de que ésta repercute negativamente en su vida, la persona se ve permanentemente incitada a pensar y actuar en torno al s**o.
3. Sufrir graves consecuencias a causa de esa incapacidad de controlar: enfermedades sexuales, distanciamiento o ruptura de relaciones, embarazos no deseados, endeudamiento, problemas laborales…
4. Mantener diariamente esta conducta sexual autodestructiva o de alto riesgo como eje vertebrador del día a día.
5. Fantasear y obsesionarse con el s**o de forma recurrente en momentos y lugares dedicados a otras necesidades: reuniones laborales, familiares, de amistades, desplazamientos, conversaciones cotidianas orientadas a otros temas…
6. No poder parar. Persiste y recae en esta conducta, aun cuando sus consecuencias negativas resultan evidentes.
7. Realizar propuestas de enmiendas constantemente en relación al objeto sexual e incumplirlas. “No volveré a hacerlo”, “Esperaré más tiempo para volver a hacerlo”. Pero siempre son auto promesas rotas por la pulsión incontrolable.
8. Desarrollar de tolerancia al estímulo. Cada vez, la persona necesita más dosis de estímulos sexuales para poder sentirse “satisfecha”, como ocurre con la droga en las adicciones con sustancias.
9. Invertir gran cantidad de tiempo diario a la busca de satisfacción sexual en la modalidad que sea y a través del recurso que sea.