01/03/2026
Desde la revista Actitud Magazine hoy comparto con ustedes una de las columnas que forman parte de mi libro "¿Te hace sentido?", una obra que ha abierto un valioso espacio de reflexión y diálogo con sus lectores.
Me complace anunciar que lo presentaré en la Feria del Libro de la UAS, el próximo 18 de marzo a las 12:00 horas. Será una oportunidad para encontrarnos, cuestionarnos y descubrir juntos nuevas formas de darle sentido a lo que vivimos. ¡Nos vemos ahí!
💛 Si te cuesta tu paz, es demasiado caro
Oscar García CoachMe
Iniciamos febrero con todo. El despliegue publicitario del Día del Amor y la Amistad satura centros comerciales, restaurantes y hasta las escuelas con celebraciones “obligadas”, vinculadas con mucho énfasis al consumo.
Estoy entusiasmado leyendo todos los comentarios que generó la frase publicada el 5 de febrero en mi página . Me impacta especialmente la fotografía que comparte una estimada seguidora con una frase muy fuerte y poderosa como conclusión a la lectura de un libro muy interesante, "El monje que vendió su Ferrari", que dice: “La mente es un magnífico criado, pero un amo terrible”. En él su autor, Robin S. Sharma, plasma la historia de un abogado rico y muy exitoso que sufre un infarto e inicia un camino de autodescubrimiento que lo lleva a conclusiones como la importancia de la calidad de sus pensamientos, el equilibrio y el dominio de la mente. El protagonista, Julian Mantle, descubrió que todas sus riquezas (incluido su hermoso Ferrari rojo) no son nada comparadas con una vida plena e iluminada.
¿Cuál es el ejemplo de relación sana que les hemos enseñado a los adolescentes? Con mucha inquietud observamos el incremento de la violencia en el noviazgo, detectando que existen varios factores que impiden a los jóvenes darse cuenta del rumbo que está tomando su relación; el principal, la idealización del enamoramiento. En esta etapa el pensamiento pierde objetividad, dificultando el darse cuenta de que están siendo violentados por la pareja o que son víctimas de agresión.
Cuando creemos haber encontrado a la persona correcta y al estar en la etapa del enamoramiento, tendemos a justificar lo negativo, idealizamos a la pareja hasta un nivel de pensar que se va a superar todo lo malo y toleramos una y otra vez insultos, golpes, maltrato psicológico, físico y hasta sexual; vivimos en un ciclo de culpa y perdón por miedo a la soledad en la que viven los jóvenes actualmente, esto lleva a una tremenda confusión de amor con maltrato.
Como consecuencia, se pierde la paz al enfrentar un desequilibrio en nuestro ecosistema de bienestar que afecta autoestima, automotivación y autorregulación. Y en el más peligroso de los "autos", el autoengaño.
¿Y qué tanto nuestro propio ejemplo de relaciones impacta la vida de nuestros hijos, para que ellos mimeticen estos comportamientos?
La paz es uno de los bienes más preciados a los que aspiramos los seres humanos. G***r de tranquilidad y sentir la felicidad diaria nos ayuda a mantener un equilibrio en todas las áreas de nuestra vida.
Sin embargo, es un hecho que no podemos evitar que se presenten situaciones no deseadas durante el día a día que perturben la tan aspirada paz, que nos desequilibran emocionalmente, pues llegan esos momentos de ansiedad y angustia.
¿Quién no ha vivido situaciones que rompen nuestro equilibrio en las relaciones de pareja?, seguro que algunas veces y con mayor frecuencia de lo que deseamos. He ahí el momento de detener nuestro caminar y preguntarnos: ¿Estamos en una relación sana? Más allá de los regalos, las cenas, los chocolates o las fiestas, lo esencial es cómo nos sentimos como personas.
¿Será que vale la pena sacrificar mi paz y estabilidad emocional por estar con alguien o algo que no aporta nada bueno a mi vida?
Estoy convencido de que, muy en el fondo, todos sabemos la respuesta y posiblemente estamos convencidos de que es hora de soltar, de dejar ir esa relación o situación amorosa. De asumir que nada es mejor que el poder estar en paz, que, si yo no estoy bien, estable y en equilibrio de forma íntegra, entonces no vale la pena y llegó el momento de manejar la mente para que nos haga caso, nos obedezca, en lugar de convertirnos en sus sirvientes. Porque cuando la mente nos domina, nos roba la paz y es un precio muy alto.
En el caminar de la vida es cuando aprendemos que es imposible ofrecer algo bueno a alguien si no estamos bien con nosotros mismos. Sería una propuesta muy positiva celebrar el Día del Amor y la Amistad auto regalándonos una cena con nuestra conciencia, una cita para danzar en la libertad de nuestra compañía o tomando tan solo un buen sorbo de café con un chocolatito. En el mejor de los casos, hacer una pausa y darte cuenta de si hay algo que hoy está robando tu paz, tu equilibrio emocional. Regálate con urgencia el reconocimiento de cómo te sientes y pide ayuda.