Psc. Diana Guerra.

Psc. Diana Guerra. Hola, está página fue creada con el fin de brindar información, acerca de la salud mental y psicología. generar conciencia y ofrecer un servicio de apoyo.

09/08/2025
07/08/2025

Para desarrollar la madre interna hace falta tener un deseo de amor incondicional y respeto hacia uno mismo.

Cuando un bebé crece en normalidad, su infancia le reporta la sensación de paraíso: cuando tiene hambre, es alimentado; si tiene frío, se le da calor.
Es aquí donde obtiene la grata sensación de vivir, de ser aventurero, viajante en la vida. Más tarde, cuando es niño y va al colegio, se sale del paraíso y recibe mordiscos, o malos tratos de otros niños, etc. Debe enfrentarse con aspectos más oscuros del ser humano. El enemigo está fuera.
Pero cuando ese niño crece en una familia donde sus enemigos son el padre o la madre porque no atienden/no saben atender sus necesidades, ese niño se cría a la defensiva. La respuesta que aprende es que la vida no es un paraíso sino que hay que defenderse. Crece sin guía en el exterior (sin función de madre). Ante cualquier estímulo, suele responder a la defensiva (es un elemento distintivo del arquetipo “huérfano”). Tienen miedo de ser viajantes por la vida porque perciben sus amenazas.
Aprenden a incrementar su sensibilidad para “averiguar” o “adivinar” de dónde les vendrá la próxima amenaza, patada o bofetada, se hacen muy intuitivos.
Se convierten en adultos “en alerta”.
El arquetipo del niñ@ abandonado o sin madre: Ese es el verdadero triunfo del “abandonado”; la tremenda batalla ganada, que no es la de luchar por la supervivencia sino por la creación, por darse y crearse una vida llena, plena y buena, por lograr la prosperidad.
Las personas que tienen este arquetipo activo, se distinguen por una respuesta de querer hacerse invisible, desaparecer, estar desprotegido, o regresar instantáneamente al pasado cuando sienten amenaza o mal trato por parte de otro adulto.

Hay dos tipos de malos tratos en el arquetipo huérfano:

Abuso:
pegar, insultar, humillar, castigos inapropiados, gritos, cualquier estímulo que provoque una innecesaria respuesta de lucha en el niño.
Negligencia:
La madre no presta atención a los sentimientos o necesidades del niño (no lo coge bien para amamantarlo, etc.) y el niño no siente seguridad. Primeramente, lo vuelve melancólico, y con el tiempo se vuelve desesperado, deprimido.
En la mayoría de los casos se da porque la madre es inmadura (ya sea por edad o por inmadurez psicológica –internamente no ha crecido, no tiene madre).
Cuando la luz (la consciencia) es puesta sobre este arquetipo, el abuso o negligencia se desvela con significado. La circunstancia del abuso no es un sinsentido. Se desata el tremendo poder, la tremenda intuición.

La frialdad:
no tener amigos, no hablar con los vecinos. E incluso, aunque se tenga amigos, el abandonado siente frío interno. Frío por estar apartado de uno mismo. Suele tener problemas para querer a los demás y también a sí mismo.
Respuesta ante sonidos.
Hay bebés que enseguida lloran y se agitan ante estímulos sonoros mientras que otro no.
A los sensitivos, lo peor que les puede pasar es que sean “niños sin madre, abandonados”. Si les rascas, prácticamente empiezan a sangrar. Se les denomina “los sin piel”. Tienen los nervios sin proteger por la piel, expuestos. Su preocupación como adultos es “crecer la piel”, que no es más que el proceso de aprender a que no les llegue hasta el corazón todo lo que les ocurre.
Por eso son tan intuitivos, porque ven, oyen y sienten de manera acentuada.
La mala noticia es que duele.
La buena noticia es que si lo notas (sentir el dolor) entonces puede ser curado.
Las cicatrices se verán (no queda igual que si no hubiera sido dañado) pero serán motivo de orgullo. Serán un reflejo de tu fortaleza, un mapa de tus tesoros.
La psique del huérfano tiene un hambre terrible, una soledad terrible que le hace o le lleva a recorrer compañías de las peores, hábitos no saludables, todo debido a ese sentimiento de soledad. Se tiene hambre de personas hasta llegar a la obsesión, hambre instintiva. Hambre de consumir personas.
El huérfano tiene problemas para darse alimento psíquico a sí mismo: reconocimiento, amor, autoestima, respeto.
Y trata de conseguirlo fuera.
Otra característica es el amontonar cosas por si luego no hay, por si luego no tengo.
Esa sensación de “por si acaso falta”.
Está tan cerca de la muerte psíquica que parece que no la va a superar. Pero ese es el verdadero triunfo del “abandonado”.
La tremenda batalla ganada, que no es la de luchar por la supervivencia sino por la creación, por darse y crearse una vida llena, plena y buena, por lograr la prosperidad."

Clarissa Pinkola Estés

07/08/2025

LA AUSENCIA DEL PADRE: EL ORIGEN SILENCIOSO DEL CAOS

Vivimos en una época donde se glorifica la maternidad, pero se desdibuja la paternidad.
A las madres se les exige todo; a los padres, muchas veces, nada.
Y así, entre aplausos selectivos y silencios convenientes, crecen generaciones enteras de hijos heridos… emocionalmente desorientados.

Porque el padre ausente no solo deja un espacio vacío.
Deja una grieta.
Una fisura profunda en la identidad, en el carácter, en la brújula interna de quien debió haber sido formado por su voz, su presencia y su ejemplo.

Desde una perspectiva de orden familiar y psicoafectivo, el padre no es un rol secundario: es eje, es estructura, es guía.
La madre da la vida.
El padre la proyecta hacia el mundo.
Ambos son esenciales, pero el padre representa la ley amorosa que pone límites, señala el camino y sostiene el peso del deber.

En la vida de una hija, el padre es el primer espejo masculino.
Es la medida inconsciente de lo que es un hombre.
Cuando ese espejo está roto o simplemente no está, la mujer crece buscando amor con hambre, entregándose a quienes no están emocionalmente disponibles, repitiendo vínculos de abandono, sufriendo relaciones confusas, a veces humillantes.
Es el padre quien le enseña a una mujer lo que merece y, sobre todo, lo que no debe aceptar.

Y cuando la figura paterna ha sido denigrada por una madre resentida o ausente en sí misma, entonces esa hija crecerá sin confiar en los hombres, sin abrirse al amor, sin saber distinguir entre protección y control, entre ternura y manipulación.

En los hombres, la ausencia paterna cobra otro precio: el del extravío.
Un niño sin padre no sólo pierde un referente, pierde su contención.
No aprende a manejar su fuerza, ni a posponer el deseo, ni a aceptar el “no”.
Y si no aprende a aceptar límites en casa, ¿cómo va a respetarlos en la calle, en la ley o en la vida?

Por eso tantos jóvenes en prisión tienen algo en común: no tuvieron padre.
Porque donde no hay una figura de autoridad amorosa, firme y congruente, se busca la ley en la calle, en la pandilla, en el líder criminal.
Donde no hay voz paterna, el narcotráfico se vuelve escuela.
Donde no hay abrazo ni corrección..

Qué opinan?

Tomado de la web. Créditos en la. Imagen

14/07/2025

10/07/2025

Si un hombre no ve a su madre recibir mucho afecto o interés emocional de su padre, a menudo crecerá desconectado emocionalmente. No porque elija serlo, sino porque nunca aprendió a amar con presencia emocional. Nunca vio cómo se ve cuando una mujer es abrazada no sólo físicamente, sino emocionalmente.

Y esa es una de las razones por las que tantas mujeres hoy en día están sufriendo en las relaciones. Viven con hombres que están físicamente presentes pero emocionalmente ausentes—hombres que pueden proveer, proteger o incluso mantenerse leales, pero no saben cómo ser tiernos, curiosos o emocionalmente disponibles.

Querido hombre, esto no es culpa tuya. Esto es para crear conciencia a las raíces. Si creciste viendo a tu madre cargar sola con el peso emocional, entonces tal vez nadie te enseñó nunca cómo llevar eso por tu propia mujer. Tal vez te dijeron que fueras fuerte, pero nunca te enseñaron que la fuerza también significa ser suave cuando tu pareja te necesita.

Es hora de cambiar eso. Es hora de volver a aprender la intimidad, no del tipo que solo toca el cuerpo, sino del tipo que toca el alma. Tu mujer no solo quiere tu presencia en la habitación, quiere sentir tu presencia en su corazón.

Cúrate a ti mismo para que las mujeres de tu vida no tengan que cargar con tus heridas. Rompe el ciclo. Sé el hombre que aprenda a amar con todo su corazón. No sólo a través de las palabras, sino a través de la presencia, la paciencia y una profunda responsabilidad emocional Tu curación no es solo para ti, es un regalo que das a tu pareja, a tus hijos y a las generaciones venideras.

Créditos a quien corresponda 👌🏻

30/06/2025

El hombre que no sabe escuchar el dolor de quien ama, muchas veces tampoco ha aprendido a escuchar el suyo. 🤐💔

Cuando una mujer le habla con el corazón abierto, con la voz temblando pero firme, el hombre que no ha sanado sus raíces lo percibe como un ataque. No porque ella grite, sino porque él fue criado entre silencios que lo endurecieron. Para muchos hombres, la expresión emocional no fue un lenguaje seguro; fue un territorio de vergüenza, juicio o abandono. Aprendieron a reaccionar, no a recibir. 😥

Y así, ante el llanto o el reclamo amoroso, emerge una armadura invisible: defensiva, fría, incluso cruel. No es maldad. Es una forma inconsciente de proteger una herida que ni siquiera sabe que tiene. ❤️‍🩹

Desde la psicología, sabemos que el hombre que no sabe sostener la vulnerabilidad ajena probablemente tuvo que tragarse la propia desde niño. Quizá creció viendo a su madre callar, a su padre estallar, o simplemente aprendió que sentir era sinónimo de debilidad. Ese patrón no lo justifica, pero sí lo explica.

El problema no es que los hombres sientan rabia o se desconecten. El problema es que nadie les enseñó a nombrar lo que sienten sin castigar al otro. Porque detrás de cada sarcasmo, de cada evasión o desvío, suele haber un niño interno que aprendió que, si mostraba emoción, perdía poder, amor o pertenencia. 🚫

Pero hoy ya no es un niño. Y quedarse en ese modo reactivo es perpetuar un linaje de abandono emocional.

Cuando una mujer expresa su dolor y él gira la conversación hacia la culpa, no solo la lastima a ella: se aleja de sí mismo. Se niega la posibilidad de crecer, de sanar lo que sus ancestros no pudieron, de abrir una puerta distinta para su descendencia. 👨‍👩‍👧‍👦

Este es un llamado al hombre adulto. Al que ya no quiere excusarse en su historia, sino reescribirla.
A que pueda mirar su miedo sin proyectarlo.
A que pueda escuchar sin sentirse atacado.
A que comprenda que, cuando una mujer habla desde el alma, le está entregando una oportunidad sagrada: la de ser parte de un amor más consciente. 🫴🏽❤️

Y si no puede con eso aún, que al menos tenga la honestidad de admitirlo. Que no destruya con cinismo lo que no sabe cuidar desde la verdad. Porque cada evasión, cada palabra hiriente, no solo deja marcas en ella… también refuerza la cárcel interna en la que él mismo vive. 🚷

Un hombre libre no es quien domina.
Es quien puede habitar su ternura sin temer perder su valor.
Es quien puede escuchar sin apagar la voz del otro.
Es quien se atreve a tocar su historia, no para justificarse, sino para no repetirla.

Y cuando lo hace, no solo sana su relación: libera a sus hijos de repetir el mismo guion.
Porque el amor, cuando es maduro, no calla el dolor… lo honra.
Y ese acto, simple pero valiente, puede transformar un linaje entero.
👨‍👦

Tomado de la Red 🙏

analicemos.. 👀👀👀
08/06/2025

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31/05/2025
29/05/2025

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