27/08/2021
PRIMER DESCUBRIMIENTO REVOLUCIONARIO: AISLAMIENTO DEL THC y CBD por el JUDIO Raphael Mechoulam, El padre de los cannabinoides y sistema endocannabinoide.
sentó las bases de muchos de los conocimientos científicos actuales sobre esta planta. Después de aislar el THC en 1964, Mechoulam dio paso al descubrimiento del sistema endocannabinoide: posiblemente, el hallazgo médico más importante del siglo XX.
Nació en Sofía, Bulgaria, en 1930. Su familia fue una de las tantas que escapó del Holocausto. Finalizada la guerra, estudió Ingeniería química en su país. Pero, cuando en 1949 comenzó su vida en Israel, eligió abandonar la Ingeniería y sumergirse en los misterios químicos.
Su carrera como investigador lo llevó a Estados Unidos. Allí trabajó en el Instituto Rockefeller, hasta su regreso a Israel donde ocuparía un lugar en el Instituto Weizmann. En uno de esos laboratorios, Mechoulam haría su gran descubrimiento: el THC, uno de los compuestos activos del cannabis desconocido hasta entonces. Era 1964.
Los experimentos originales de Mechoulam se desarrollaron a principios de los años 60, con hachís procedente de una comisaría de policía cercana. Sus resultados indicaban el potencial medicinal y psicoactivo de este compuesto vegetal único. Mechoulam también descubrió y aisló el segundo cannabinoide más abundante: el cannabidiol (CBD). El CBD sorprendió a Mechoulam con su supuesta eficacia medicinal como anti-psicótico y potencial ingrediente para tratamientos contra dolores crónicos y ataques epilépticos.
La sintetización completa de los cannabinoides de Mechoulam le acabó llevando a la identificación del sistema endocannabinoide humano dos décadas después. Gracias al Dr. Mechoulam la ciencia convencional por fin está investigando la relación increíblemente cercana entre los cannabinoides y la fisiología humana.
Lo que Mechoulam acabaría descubriendo es que los cannabinoides se adhieren a receptores en diferentes regiones del cerebro y órganos vitales. Esta relación desencadena diferentes reacciones que pueden provocar efectos diversos, que van desde propiedades antiinflamatorias hasta la paranoia.
Al final, Mechoulam se dio cuenta de que el hombre no consume cannabinoides por mera casualidad. En 1992, descubrió que nuestro organismo produce de forma natural nuestros propios cannabinoides, que desempeñan un papel importante en la regulación del estado de ánimo, el dolor y la memoria, entre otros.
En su estudio, Mechoulam descubrió la anandamida, que se describe como un neurotransmisor ácido graso y se ha vinculado con el control de la proliferación de células cancerígenas, entre otras funciones.