20/02/2026
Gracias a mí Yity 😊 del pasado
Te amo
Odiaba a la chica de la peluca rubia.
Tenía 16 años y sentía que me asfixiaba dentro de mi propia piel.
El mundo amaba a Hannah. Llenaba estadios, vendía millones y era la "novia de América". Pero cuando las luces se apagaban y me quitaba los postizos, sentía que nadie quería a Miley.
Miley era "demasiado ruidosa", "demasiado tosca", "demasiado sureña".
Desarrollé dismorfia corporal porque me maquillaban y retocaban desde los 11 años para parecer un ser humano perfecto que no existía.
Pasé la siguiente década tratando de asesinarla.
Me corté el pelo, me colgué de bolas de demolición y saqué la lengua en cada alfombra roja. No era rebeldía vacía; era un grito desesperado para probarme a mí misma que yo existía fuera de esa sombra.
Odiaba que me llamaran por su nombre.
Hoy, mientras las redes explotan con la noticia de mi regreso para el especial del 20º Aniversario, volví a entrar al estudio.
Vi la peluca en un maniquí.
Y por primera vez en mi vida, no sentí rabia. Sentí ganas de abrazarla.
Esa niña con los dientes chuecos y la agenda de un CEO cargó el peso de un imperio sobre sus hombros de lentejuelas para que yo pudiera tener la libertad de ser quien soy hoy.
Ella no era mi enemiga. Era mi salvavidas.
Hacer las paces con tu pasado no significa que quieras volver a él. Significa que dejas de castigar a la versión de ti que solo estaba tratando de sobrevivir.
Tu yo de ayer no merece tu juicio, merece tu gratitud.
Miley