Pris Navarrete Info sobre Psicopatía

Pris Navarrete Info sobre Psicopatía Terapeuta, Coach Zero - Piñuel, Especialista en Psicopatía, Arquitecta, Psicóloga en Formación, Ted Speaker Reid Meloy.

Arquitecta titulada UANL Mexico, Empresaria, Conferencista, Galardon forjadores de Mexico 2020 por la trayectoria social en pro de la mujer. Titulada como experto universitario sobre psicopatia, avalado por la Universidad Hartmann (Mexico) y Reconstruccion Forense Especializada (Argentina). Diplomada en tratamiento de personas afectadas por el abuso psicopatico impartidos por el Doctor Hugo Marietan. Certificacion del programa de formacion para PCL-R (Test de verificacion para psicopatas) por el Instituto Hare en Canada certificado por el grupo de investigacion Darkstone impartido por el Dr. Robert Hare y Dr. J.

30/01/2026

Vicky (serie envidiosa) representa muy bien cómo el narcisismo en la amistad no siempre se ve como soberbia, sino como: Queja constante, envidia, victimismo, resentimiento, sabotaje emocional

1. Envidia patológica disfrazada de amistad

Vicky no puede alegrarse genuinamente por los logros o bienestar de los otros. La felicidad ajena activa en ella: comparación constante, resentimiento silencioso, necesidad de desvalorizar lo que el otro tiene

2. Centralidad del yo

Las conversaciones, incluso cuando parecen girar en torno a otros, terminan regresando a ella: Sus carencias, su frustración, su sensación de injusticia, su narrativa de “yo merecía eso”

3. Victimismo como estrategia relacional

Vicky se posiciona constantemente como: La que “siempre pierde”, la que “no tiene suerte”, la que “da más de lo que recibe”

4. Desvalorización pasivo-agresiva

No ataca de frente. Lo hace con: Comentarios irónicos, bromas incómodas, silencios cargados, gestos de desprecio sutil

5. Incapacidad de empatía emocional

Puede escuchar, pero no sintoniza. No valida, no acompaña, no se conmueve verdaderamente.
La emoción del otro es rápidamente minimizada o reinterpretada desde su propio dolor. “No la ve”

6. Necesidad de validación constante

Busca confirmación externa para sostener su identidad: Aprobación, atención, reafirmación
Cuando no la obtiene, aparece: Irritabilidad, resentimiento, retirada emocional o ataque encubierto

7. Competencia encubierta en la amistad

La amistad no es un espacio de apoyo mutuo, sino un campo de competencia silenciosa: Quién avanza más, quién es más deseable, quién “va ganando” en la vida.

En esta escena no vemos una amiga “mala”, vemos a una mujer profundamente herida en su autoestima, que se vincula desde la comparación y la carencia, no desde el encuentro.

Vicky no está conectada con la otra persona, está activada internamente. El logro o bienestar del otro funciona como un disparador narcisista: toca una herida previa de insuficiencia, de vergüenza, de “no soy suficiente”, de “algo me falta”

“No todo el que se incomoda con tu crecimiento te odia. A veces simplemente no puede sostenerlo.”

26/01/2026

En este video se muestra con total claridad cómo actúa un psicópata integrado. No desde la violencia evidente, sino desde la manipulación sofisticada. Su estrategia principal no es el ataque directo, sino la construcción de confianza. Se presenta como víctima, como alguien dañado o incomprendido, activando la empatía del otro para obtener acceso emocional, psicológico y relacional.

Pero esta dinámica no está guiada por el afecto ni por el deseo de vínculo. Está guiada por sus necesidades especiales: el poder, control y dominio sobre los otros.

El psicópata integrado necesita sentirse por encima, dirigir la narrativa, decidir quién vale y quién no, quién sufre y quién permanece. La persona que confía, que da, que explica y que tolera, se convierte progresivamente en un objeto de uso, no en un igual. Cada acto de comprensión no fortalece el vínculo; fortalece su sensación de poder.

Su victimismo no es sufrimiento genuino, es una herramienta de captura. A través de él obtiene lo que necesita: obediencia emocional, sometimiento psicológico y, finalmente, depredación. La depredación no siempre es física; suele ser emocional, identitaria y vincular. Vacían al otro de su seguridad, de sus límites y de su percepción de realidad.

Aunque durante un tiempo logren contener sus impulsos, la necesidad de dominio siempre termina saliendo a la luz. No porque la víctima “no haya dado suficiente”, sino porque el psicópata no busca amor ni reparación, busca control. Y cuando el control se ve amenazado, aparece la crueldad, la deshumanización y el daño deliberado.

Este video no muestra una excepción, muestra el patrón. Con estas personalidades, la empatía no los transforma, los habilita. Comprender esto no es perder humanidad, es recuperar la propia.

20/01/2026

Muchas víctimas de abuso emocional viven con una agenda en la sombra: ocultan sus planes, sus salidas, sus gustos y hasta sus alegrías… no porque no quieran compartirlos, sino porque aprendieron que cada deseo propio podía convertirse en un conflicto, un reproche o un castigo emocional.

Callaron conciertos, viajes, reuniones y sueños para “no provocar” la reacción del abusador.

Eso también es violencia.

La agenda en la sombra de la víctima no es timidez ni desinterés: es un mecanismo de supervivencia creado en un entorno donde el placer, la espontaneidad y la libertad tenían un costo emocional alto.

Cuando empiezas a recuperar tu vida, esos silencios duelen… pero también te muestran todo lo que mereces: libertad, autonomía y paz sin pedir permiso.

✨ Recuerda: tus planes no son un problema. Tus gustos no son una amenaza. Tu libertad no necesita aprobación.

04/01/2026

En el video se aprecian rasgos claros de insensibilidad emocional, frialdad afectiva y ausencia de empatía, que son núcleo de la psicopatía:
Ausencia total de respuesta empática ante un relato de abuso sexual infantil.
No hay registro emocional del dolor de la hija: no aparece culpa, tristeza, protección tardía ni horror.
Desconexión afectiva: la madre no muestra angustia ni quiebre emocional; su corporalidad y tono permanecen livianos o burlones frente a un contenido devastador.
Crueldad emocional: frases despectivas, invalidantes o humillantes (“vete al cerro con tus traumas”, “arréglalo tú”) indican no solo indiferencia, sino desprecio por el sufrimiento ajeno.
Cero responsabilidad: no hay reconocimiento de omisión, negligencia o fallo como figura protectora.
También es violencia que una madre incentive o fuerce la interacción de una niña menor de 6 años con su abusador, aun cuando la menor expresa rechazo y miedo.
Y es crueldad que la expulse de su cama por hacerse pipí, cuando la enuresis es un síntoma frecuente de trauma sexual infantil, no un acto voluntario ni un “mal comportamiento”.
El gaslighting en el video es directo y reiterado:
Negación de la realidad: se niega el abuso o se minimiza, aun cuando la hija lo nombra con claridad.
Distorsión del relato: se sugiere que la hija “está traumada”, “exagera” o “imagina cosas”.
Inversión de roles: la hija pasa a ser presentada como problemática, conflictiva o desequilibrada, mientras la madre se coloca como “normal” o “cansada de dramas”.
Invalidación emocional: se desacredita el dolor en lugar de responder a él.
La burla ante el dolor es uno de los indicadores más alarmantes:
Reírse, ironizar o responder con sarcasmo frente a un abuso sexual infantil es deshumanización.
Este tipo de burla suele aparecer cuando la psicopatía se siente expuesta o cuestionada: es una forma de reafirmar poder.
La burla sustituye a la culpa que no existe.
El entorno:
Tiende a normalizar o silenciar, lo que refuerza la violencia.
Puede mostrar incomodidad pasiva o ausencia de intervención, lo cual retraumatiza a la víctima.
La madre se apoya en esa pasividad para sostener su narrativa.

𝙇𝙖 𝙢𝙚𝙣𝙩𝙞𝙧𝙖 𝙙𝙚 “𝙡𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙚𝙟𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙡𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙩𝙚 𝙖𝙡𝙘𝙖𝙣𝙯ó”𝘠 𝘦𝘭 𝘤𝘭𝘢𝘷𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘥𝘦𝘫𝘢 𝘰𝘵𝘳𝘰 𝘢𝘨𝘶𝘫𝘦𝘳𝘰 Hay frases que parecen sabias hasta que...
29/11/2025

𝙇𝙖 𝙢𝙚𝙣𝙩𝙞𝙧𝙖 𝙙𝙚 “𝙡𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙚𝙟𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙡𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙩𝙚 𝙖𝙡𝙘𝙖𝙣𝙯ó”
𝘠 𝘦𝘭 𝘤𝘭𝘢𝘷𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘥𝘦𝘫𝘢 𝘰𝘵𝘳𝘰 𝘢𝘨𝘶𝘫𝘦𝘳𝘰

Hay frases que parecen sabias hasta que descubres 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙦𝙪é 𝙨𝙞𝙧𝙫𝙚𝙣.
Una de las más peligrosas dice que 𝙘𝙖𝙙𝙖 𝙦𝙪𝙞𝙚𝙣 𝙩𝙞𝙚𝙣𝙚 𝙡𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙚𝙟𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙡𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙚 𝙖𝙡𝙘𝙖𝙣𝙯ó.
Otra la acompaña como segunda daga: 𝙖𝙩𝙧𝙖𝙚𝙨 𝙡𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙡𝙚𝙫𝙖𝙨 𝙙𝙚𝙣𝙩𝙧𝙤.
Ambas funcionan perfecto para lo mismo: 𝙘𝙪𝙡𝙥𝙖𝙧 𝙖 𝙡𝙖 𝙢𝙪𝙟𝙚𝙧 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙫𝙞𝙤𝙡𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙧𝙚𝙘𝙞𝙗𝙚.

Cuando esas frases entran en escena, 𝙚𝙡 𝙖𝙜𝙧𝙚𝙨𝙤𝙧 𝙨𝙖𝙡𝙚 𝙡𝙞𝙢𝙥𝙞𝙤.
La violencia deja de ser violencia y se vuelve “tu herida”, “tu karma”, “tu mala elección”.
El golpe que alguien más dio se convierte en un espejo tuyo. Qué conveniente.

Pero la violencia masculina 𝙣𝙤 𝙚𝙨 𝙪𝙣 𝙖𝙘𝙘𝙞𝙙𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙥𝙨𝙞𝙘𝙤𝙡ó𝙜𝙞𝙘𝙤 ni un “error de carácter”: actúa dentro de una estructura social donde los varones, como grupo, tienen más acceso al control, al poder y a la impunidad.
Esto no significa que todos los hombres ejerzan violencia, pero sí que 𝙩𝙤𝙙𝙤𝙨 𝙨𝙚 𝙗𝙚𝙣𝙚𝙛𝙞𝙘𝙞𝙖𝙣, 𝙚𝙣 𝙢𝙖𝙮𝙤𝙧 𝙤 𝙢𝙚𝙣𝙤𝙧 𝙢𝙚𝙙𝙞𝙙𝙖, 𝙙𝙚 𝙪𝙣 𝙨𝙞𝙨𝙩𝙚𝙢𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙖 𝙩𝙤𝙡𝙚𝙧𝙖 𝙘𝙪𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙡𝙖 𝙚𝙟𝙚𝙧𝙘𝙚𝙣.

Mientras tanto, a las mujeres se les entrena para lo contrario: absorber, calmar, aguantar, no hacer olas.
No es “vibración”, ni destino, ni metafísica.
Es 𝙞𝙣𝙜𝙚𝙣𝙞𝙚𝙧í𝙖 𝙨𝙤𝙘𝙞𝙖𝙡.

Por eso, cuando una mujer sale de una relación violenta, no sale fortalecida:
sale 𝙝𝙚𝙧𝙞𝙙𝙖, 𝙙𝙚𝙨𝙜𝙖𝙨𝙩𝙖𝙙𝙖, 𝙘𝙤𝙣𝙛𝙪𝙣𝙙𝙞𝙙𝙖, 𝙝𝙖𝙢𝙗𝙧𝙞𝙚𝙣𝙩𝙖 𝙙𝙚 𝙖𝙛𝙚𝙘𝙩𝙤.
Ese desgaste no es “falta de amor propio”: es 𝙩𝙧𝙖𝙪𝙢𝙖 𝙘𝙤𝙢𝙥𝙡𝙚𝙟𝙤 (Herman, 1992).
Un daño acumulado que 𝙖𝙡𝙩𝙚𝙧𝙖 𝙚𝙡 𝙘𝙧𝙞𝙩𝙚𝙧𝙞𝙤, 𝙚𝙡𝙚𝙫𝙖 𝙡𝙖 𝙩𝙤𝙡𝙚𝙧𝙖𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙖 𝙡𝙤 𝙝𝙤𝙨𝙩𝙞𝙡 y 𝙙𝙞𝙛𝙞𝙘𝙪𝙡𝙩𝙖 𝙫𝙚𝙧 𝙡𝙖𝙨 𝙨𝙚ñ𝙖𝙡𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙖𝙡𝙖𝙧𝙢𝙖.

Y esto no es intuición: es 𝙚𝙫𝙞𝙙𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖.

Campbell et al. (2003) demostraron que mujeres que han vivido violencia severa tienen 𝙝𝙖𝙨𝙩𝙖 𝙚𝙡 𝙙𝙤𝙗𝙡𝙚 𝙙𝙚 𝙥𝙧𝙤𝙗𝙖𝙗𝙞𝙡𝙞𝙙𝙖𝙙 de entrar en otra relación abusiva.

Classen et al. (2005) confirmaron que la 𝙧𝙚𝙫𝙞𝙘𝙩𝙞𝙢𝙞𝙯𝙖𝙘𝙞ó𝙣 es uno de los efectos más consistentes del trauma interpersonal.

Dutton y Painter (1993) explicaron el 𝙩𝙧𝙖𝙪𝙢𝙖𝙩𝙞𝙘 𝙗𝙤𝙣𝙙𝙞𝙣𝙜.

Herman lo llamó 𝙧𝙚𝙥𝙚𝙩𝙞𝙘𝙞ó𝙣 𝙩𝙧𝙖𝙪𝙢á𝙩𝙞𝙘𝙖.

Porque no se trata solo de psicología: influyen también 𝙡𝙖 𝙙𝙚𝙥𝙚𝙣𝙙𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙚𝙘𝙤𝙣ó𝙢𝙞𝙘𝙖, 𝙚𝙡 𝙢𝙞𝙚𝙙𝙤, 𝙡𝙖 𝙛𝙖𝙡𝙩𝙖 𝙙𝙚 𝙧𝙚𝙙𝙚𝙨, 𝙡𝙖 𝙞𝙢𝙥𝙪𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙.

Por eso, a veces aparece otra relación dañina: distinta, más suave, más disfrazada, pero igualmente corrosiva.
No porque la mujer “busque lo mismo”, sino porque 𝙡𝙖 𝙥𝙧𝙞𝙢𝙚𝙧𝙖 𝙫𝙞𝙤𝙡𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙙𝙚𝙟ó 𝙡𝙖 𝙥𝙪𝙚𝙧𝙩𝙖 𝙚𝙣𝙩𝙧𝙚𝙖𝙗𝙞𝙚𝙧𝙩𝙖 y el entorno nunca la cerró.

Es como intentar 𝙨𝙖𝙘𝙖𝙧 𝙪𝙣 𝙘𝙡𝙖𝙫𝙤 𝙘𝙤𝙣 𝙤𝙩𝙧𝙤 𝙘𝙡𝙖𝙫𝙤.
Sí: afloja algo, mueve algo, parece que ayuda.
Pero al final, 𝙡𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙚𝙙 𝙦𝙪𝙚𝙙𝙖 𝙘𝙤𝙣 𝙙𝙤𝙨 𝙖𝙜𝙪𝙟𝙚𝙧𝙤𝙨.

Y esa pared no nació llena de clavos:
alguien los puso,
alguien los martilló,
alguien te convenció de que sacarlos sola era “madurez emocional”.

¿Y quién fabrica esos clavos?
𝙐𝙣 𝙨𝙞𝙨𝙩𝙚𝙢𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙚 𝙖𝙡𝙞𝙢𝙚𝙣𝙩𝙖 𝙙𝙚𝙡 𝙨𝙞𝙡𝙚𝙣𝙘𝙞𝙤 𝙛𝙚𝙢𝙚𝙣𝙞𝙣𝙤 𝙮 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙞𝙢𝙥𝙪𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙢𝙖𝙨𝙘𝙪𝙡𝙞𝙣𝙖.
No es casualidad que en América Latina 𝙢á𝙨 𝙙𝙚𝙡 90% de las denuncias de violencia familiar no terminen en sentencia, y que los feminicidios tengan 𝙞𝙣𝙙𝙞𝙘𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙞𝙢𝙥𝙪𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙨𝙪𝙥𝙚𝙧𝙞𝙤𝙧𝙚𝙨 𝙖𝙡 95%.

Esto no borra que existan violencias ejercidas por mujeres o relaciones donde el daño es mutuo.
Pero su magnitud, su frecuencia y su legitimación social son profundamente distintas.
La violencia masculina opera con 𝙢𝙖𝙮𝙤𝙧 𝙞𝙢𝙥𝙪𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙, 𝙢𝙖𝙮𝙤𝙧 𝙚𝙛𝙚𝙘𝙩𝙤 𝙡𝙚𝙩𝙖𝙡 y 𝙢𝙖𝙮𝙤𝙧 𝙖𝙥𝙧𝙤𝙗𝙖𝙘𝙞ó𝙣 𝙘𝙪𝙡𝙩𝙪𝙧𝙖𝙡.

La cultura, en vez de preguntar quién golpeó, pregunta 𝙥𝙤𝙧 𝙦𝙪é 𝙨𝙞𝙜𝙪𝙚𝙨 𝙚𝙡𝙞𝙜𝙞𝙚𝙣𝙙𝙤 𝙖𝙨í.
Porque es más fácil 𝙘𝙪𝙡𝙥𝙖𝙧 𝙡𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙚𝙙 𝙦𝙪𝙚 𝙖𝙡 𝙢𝙖𝙧𝙩𝙞𝙡𝙡𝙤.

La verdad es otra:
𝙣𝙞𝙣𝙜ú𝙣𝙖 𝙢𝙪𝙟𝙚𝙧 “𝙖𝙩𝙧𝙖𝙚” 𝙡𝙖 𝙫𝙞𝙤𝙡𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖.
𝙉𝙞𝙣𝙜ú𝙣𝙖 “𝙢𝙚𝙧𝙚𝙘𝙚 𝙡𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙚 𝙖𝙡𝙘𝙖𝙣𝙯ó”.
𝙉𝙞𝙣𝙜ú𝙣𝙖 𝙧𝙚𝙥𝙞𝙩𝙚 𝙥𝙖𝙩𝙧ó𝙣 𝙥𝙤𝙧 𝙦𝙪𝙚𝙧𝙚𝙧.

La violencia no es un imán emocional: es 𝙪𝙣 𝙖𝙘𝙩𝙤 𝙙𝙚 𝙥𝙤𝙙𝙚𝙧, de abuso de poder.

Nombrar esto no es victimismo: es 𝙡𝙪𝙘𝙞𝙙𝙚𝙯.

28/11/2025

Cuando un niño crece viendo cómo el padre agrede a la madre, su cerebro aprende algo peligroso: que eso es “normal”.
La violencia se vuelve paisaje, se vuelve parte de la rutina, se vuelve “así son las cosas”.

Pero no es normal.
No es amor.
No es educación.

Los niños absorben esa realidad sin filtros y la convierten en su modelo de relación. Después, repiten… o se dejan lastimar igual.

Hablar de esto no es exagerar: es nombrar lo que muchos vivieron en silencio.
Desnormalizar la violencia es proteger a las próximas generaciones.

24/11/2025

El loop de corrección narcisista es esa compulsión de explicar, demostrar o “hacerle ver” al abusador la verdad de lo que te hizo.
Pero no se le puede mostrar la verdad a quien vive del engaño.

Intentarlo solo genera más ansiedad, frustración y desgaste emocional.
No es lógica: es trauma queriendo justicia emocional donde nunca la habrá.

✨ Romper el loop es liberarte.
✨ Contacto cero irrestricto.

09/07/2025

La revictimización…

Dirección

Monterrey

Página web

https://priscilanavarrete.godaddysites.com/

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