14/01/2026
Acabo de ver una serie que me dejó maravillada, y con muchas reflexiones dando vueltas en la cabeza: All Her Fault.
Si tienen oportunidad, véanla. Vale muchísimo la pena.
Más allá del suspenso y de la historia, hay algo que me tocó profundamente: la forma en que muestra la realidad que viven muchísimas mujeres en el mundo.
La maternidad no solo como amor… sino como carga mental, responsabilidad emocional y culpa constante.
Incluso cuando ambos padres trabajan.
Incluso cuando los hombres son presentes, amorosos y responsables.
Incluso cuando la pareja funciona “bien”.
Porque la verdad es que no estamos en igualdad de circunstancias.
La serie lo refleja perfecto:
Ella tiene trabajo, proyectos, metas profesionales… igual que él.
Pero cuando el niño necesita algo, cuando hay un imprevisto, cuando la vida familiar exige presencia emocional…
la primera responsable sigue siendo ella.
Ella es la que suspende juntas.
Ella es la que corre.
Ella es la que ajusta horarios.
Ella es la que negocia con su trabajo.
Ella es la que carga con la culpa si algo no sale bien.
Y esto no es una crítica hacia los hombres.
No es una guerra de géneros.
No es señalar “malos padres”.
Al contrario: hay hombres maravillosos, presentes y amorosos.
La culpa no es de ellos.
La culpa es del sistema.
De una estructura social que sigue colocando el peso principal sobre las mujeres.
Que normaliza la sobrecarga femenina.
Que romantiza la mujer “fuerte”, “resistente”, “empoderada” que puede con todo…
aunque ese “todo” la esté rompiendo por dentro.
Por eso, cuando hablamos de maternidad, equidad, pensión, justicia y crianza…
no se trata de dependencia femenina.
Se trata de reconocer que muchas mujeres han cargado doble: laboralmente y emocionalmente.
Si el sistema no es igual, entonces la equidad tiene que construirse.
Necesitamos corresponsabilidad real.
Necesitamos dejar de romantizar el sacrificio femenino.
Necesitamos hablar de salud mental materna.
Y necesitamos ver (de verdad ver) a las mujeres que sostienen tanto… muchas veces en silencio.
Gracias All Her Fault por recordarnos algo incómodo pero necesario:
la conversación sobre igualdad no puede ignorar la realidad emocional, mental y social de muchas mujeres. 💛🌿