08/08/2025
Muy bienvenidos Tribu!
Todo es Energía, Todo es Elección.
Querida Tribu:
Recuerden que todo y todos somos energía. Cada pensamiento, cada emoción, cada palabra y cada acción emiten una vibración, como un tambor que marca el ritmo de lo que vivimos. Estamos siempre en frecuencia con algo… la pregunta es: ¿con qué?
Cuando comenzamos a despertar, cuando la Luz de la Conciencia toca nuestra Vida, es vital observar en qué vibramos habitualmente. Porque la vibración no es un adorno Espiritual: es el imán que atrae nuestras experiencias diarias.
Muchas veces, sin darnos cuenta, permitimos que energías ajenas y densas, se instalen en nuestro campo. Encendemos la televisión y absorbemos el miedo que nos ofrecen las noticias. Escuchamos la música que nos ofrece el sistema que normalizan el conflicto, la superficialidad, la violencia o el desamor. Sin filtro, dejamos que el sistema nos programe con sus frecuencias bajas.
El maestro Eckhart Tolle por ejemplo, llama a esto “el cuerpo del dolor”: un campo energético que se alimenta de drama, victimismo, queja, venganza y tristeza. Y lo más peligroso es que, cuando vivimos así, creemos que esa es nuestra naturaleza… pero no lo es. Es solo el reflejo de lo que hemos estado permitiendo que nos habite.
Luego, nos sorprendemos de que la Vida nos devuelva caos, conflictos o escasez. Buscamos culpables: el jefe, el vecino, el gobierno, la pareja. Pero rara vez nos miramos al espejo y nos preguntamos: "Qué estoy sembrando dentro de mí que hoy florece en esto que vivo?”.
El verdadero cambio empieza cuando dejamos de señalar afuera y comenzamos a asumir la parte que nos toca. Se llama madurez Espiritual. Implica fuerza de Voluntad para limpiar hábitos, pensamientos y creencias que ya no sostienen nuestra expansión.
Y aquí es donde las Ceremonias Sagradas con la Abuelita Ayahuasca se convierten en un regalo inmenso del Gran Espíritu.
En ese espacio Sagrado, la Abuelita actúa como un espejo cristalino que nos muestra, sin máscaras, lo que hemos estado sembrando y vibrando. Nos ayuda a ver con claridad aquello que hemos permitido que nos programe, a reconocer las raíces del dolor y a desprogramar creencias que nos mantienen en frecuencias bajas.
Es medicina que no solo limpia el Cuerpo y el Alma, sino que abre la VISIÓN para elegir conscientemente nuevas semillas: pensamientos luminosos, emociones que nutren, acciones que construyen.
En su abrazo, el cuerpo del dolor se disuelve y nace el cuerpo de la Luz, listo para vibrar en armonía con la Vida.
Porque si crees que alguien te está haciendo daño, primero sospecha de ti mismo:
Qué alimento a diario con mi atención?
Qué energías estoy consumiendo y replicando?
Qué sembré ayer que hoy cosecho?
Cada día es un Altar.
Cada pensamiento, una ofrenda.
Cada palabra, un conjuro.
Si quieres vivir en Paz, si quieres abundancia, si quieres Amor verdadero… comienza a vibrarlos tú primero.
La Abuelita puede acompañarte a recordar cómo hacerlo, devolviéndote al estado natural en el que todo tu Ser es un canto de Gratitud.
Recordemos, Tribu: somos dueños de nuestra frecuencia.
Y la frecuencia es el lenguaje con el que le hablamos al Universo.
Estamos para servirte y Guiarte con Amor en este proceso...
Ahó!
Altar El Vuelo del Cóndor