27/01/2026
La infidelidad no solo rompe acuerdos,
rompe la confianza del cuerpo.
Por eso aparecen la ansiedad,
las dudas constantes,
la necesidad de controlar,
el miedo a que vuelva a pasar.
No es falta de madurez.
Es tu sistema nervioso intentando protegerte.
No se supera a fuerza de voluntad.
Se procesa con verdad, reparación y tiempo.
Sanar no es olvidar.
Es volver a sentir seguridad… o aceptar que ahí ya no es posible.
Y ambas decisiones son válidas.