10/12/2025
⚠️ A veces no es una lesión la que te deja fuera… es una conducta “pequeña”, un momento de no medir consecuencias tomada fuera de la cancha. 🏈🤼♂️🥋
Conocí a un deportista de alto rendimiento 🥇 que está viviendo su último ciclo de olimpiada.
Tenía la posibilidad de asistir a una competencia internacional 🌎 que abría la puerta a otra aún más importante… pero perdió esa oportunidad por una decisión fuera de la cancha.
Y la sanción lo dejó fuera justo antes del evento. 🚫
Cuando nos encontramos, lo primero que aparecía era el dolor:
“es mi último ciclo, ya no hay otra oportunidad”,
“no veo nada bueno en esto”. 💔
Poco a poco, entre el enojo y la tristeza 😔, apareció algo:
“al menos no me he lesionado”, dijo. 🦴
Y también algo más profundo: está por terminar la carrera universitaria 🎓, tiene contactos para iniciar su vida profesional 💼 y un plan para seguir vinculado al deporte desde otra trinchera.
Es decir, además de atleta, también se ha estado preparando como profesionista universitario. 📚
Lo interesante es que, días después, el panorama cambió 🔄:
las combinaciones de grupos en la competencia hicieron que, para su país, aún no esté todo perdido.
Habrá otra oportunidad de pelear ese boleto. 🎫🔥
Este caso me recordó dos cosas: 💭
1️⃣ Cómo una decisión aparentemente pequeña puede cambiar el rumbo de una carrera deportiva. 🧩🏃♂️
2️⃣ Y cómo, incluso cuando parece que “se acaba todo”, a veces lo que se abre es la pregunta por el retiro, la transición y el proyecto de vida más allá del resultado. 🚪✨
No se trata de romantizar el error. ❌💖
Se trata de poder mirarlo de frente, asumir las consecuencias y, desde ahí, construir lo que sigue: dentro y fuera del deporte. 🧠💪
🧩