02/01/2026
"Santa noche, como santa es tu vida".
Así abrió el último mensaje que recibí de ti, hace apenas una semana.
Sólo Dios sabe el bien que me hizo aquella dinámica que nos dirigiste en el taller en Puebla. "Te encontraste a ti mismo" dijiste mientras ponías mis brazos para abrazarme y contenerme.
Ese fue uno de los primeros pasos que di hacia el Desarrollo Humano.
Y hace realmente poco, el estar en contacto, aprender de ti, sentirme acompañado a pesar de la distancia, tu siempre sincero "Aquí estoy"...
Querido José Manuel. Me siento torpe y sin elocuencia para expresar mi gratitud porque fuiste y eres parte de mi vida. Para dar gracias por TU VIDA. Para tratar de decir algo diferente a lo que ya muchos han expresado, que no es más que el reflejo del amor incondicional que sembraste y que ahora cosechas.
Sabías muy bien que "por sus frutos los conocerán", como dijo el Maestro. Puedes ir ahora al encuentro definitivo con el Amor tranquilo, satisfecho del bien que hiciste.
Ahora sí, José Manuel, que desde la Eternidad tu abrazo me alcance siempre.
Amigo. Maestro. Hermano.
Descansa en paz.
Ángel.