22/12/2025
22/diciembre/2022: la última vez que pude verte, sentirte físicamente, besarte y escuchar tu respiración.
Y al mismo tiempo, fue ese día que por primera vez pude sentir la presencia del Espíritu Santo (en ese momento no lo sabía, pero ahora sé que era Él). Ese día mi dolor se transformó, fui testigo de una oración respondida y del milagro de la vida. Así es, porque aunque ese día fue el día que Emiliano murió, al mismo tiempo se convirtió en nuestro puente hacia la vida eterna.
Hoy, a 3 años de ese momento, te sigo extrañando Emi, pero te entraño aún más, porque con tu partida de este mundo físico, no solo nos enseñaste las lecciones más importantes de nuestra vida, sino que nos llevaste a donde nunca habíamos imaginado pero a donde todo aquel que ha llegado, no quisiera separarse jamás: nos llevaste a los brazos de Papá.
No lo voy a negar, siempre una parte de mi, esa parte más humana, y más imperfecta, anhelará que las cosas hubieran sido de otra manera, que nunca hubieras enfermado, que el precio de conocer a Dios no hubiera sido dejarte ir, que hubiera sido mamá de 3 niños en la Tierra.
Pero mi alma, esa que se ha encontrado con el amor inagotable y suficiente del Señor, agradece esos 4 años, 8 meses y 18 días que pudimos tenerte aquí, agradece tu trascendencia, agradece que tuviera fin el sufrimiento y deterioro que tuvo tu cuerpo al final. Mi alma agradece todas y cada una de las cosas que son parte de la Voluntad de Dios, y esa alma mía nunca dejará de adorarle.
Desde hace un año, comenzamos con esta tradición en la que me retrato con mis niños, para ir viendo cómo van creciendo año con año, a excepción de Emi claro. Él siempre será mi niñito pequeño 👼
Intercalé algunas fotos de Emi, y al final dejé una de hace un año, del primer diciembre desde que él no está, en la que estuvo su hermanito menor 🥹
Feliz aniversario de graduación de tu vida mi amor 👨🎓 🌄
❤️