23/10/2025
Desde la perspectiva de las constelaciones familiares .
En las relaciones de pareja no solo interactúan dos personas. También lo hacen dos energías, lo masculino y lo femenino.Y aunque los dos pueden trabajar, ser libres, tomar decisiones, eso no anula la danza energética que ordena el vínculo.
La energía femenina es: Nutricia, contenedora, sensible, interna, generadora de vida, intuitiva. Ligada al cuerpo y al hogar, al mundo interno (no solo físico, sino simbólico).
La energía masculina es:Resolvedora, directiva, de acción, externa, proyectiva, ligada al mundo, al riesgo, al hacer.
Cuando estas energías están en equilibrio, la relación respira, pero si una mujer ocupa el lugar de lo directivo, de lo que resuelve todo, sin dejar espacio a la masculinidad del otro, el hombre se apaga, no porque no quiera ser hombre, sino porque ya no tiene dónde serlo.
Esto no significa que ella no pueda ser resolutiva en su vida laboral, testosteronica, guerrera, sino que cuando llega a su hombre, le permita a él ocupar ese lugar, le devuelva su lugar, ya que es el hogar de su hombre, su esencia, y ella entregarse, suavizarse, volver a su esencia, a su propio hogar.
Desde lo sistémico:
Una mujer que ocupa el lugar del padre, del protector o del que sostiene todo, termina dejando sin espacio al varón para actuar su rol. Esto también trae conflictos de salud en la mujer. Canc3r de mamá, útero, ovarios. El hombre próstata, cáncer de mamá etc.
No se trata de género, se trata de energía. De polaridad.