24/12/2025
Querido Santa, para este nuevo año te pido un sistema nervioso en calma, autocontrol para decirle no al último bocado del plato que me comí cuando estaba llena, decirle no a los viejos hábitos que me llevan a procrastinar las tareas importantes y dejar el placer por la adrenalina de hacer las cosas a último minuto, a confiar en los procesos y disfrutar de las pequeñas acciones que con el tiempo construyen grandes cambios, sin necesidad de sabotearme con las recompensas instantáneas que solo me alejan de mis objetivos.
Santa te pido que en tu trineo te lleves el exceso de análisis que produce parálisis y me dejes las alas que brotan cuando saltas al vacío y si acaso me tengo estrellar, déjame un remedio para levantarme cuando toque fondo y pueda reconstruirme al emprender el vuelo y si no es mucho pedir, déjame una dosis de consciencia para saber reconocer cuando llegue a la cima de la montaña y no mire hacia el horizonte como si algo más faltará, que sepa saborear cada sorbo de té por las mañanas, que las travesuras y gritos de mi hijo no me hagan perder la cordura ni todos los libros crianza respetuosa que he leído, y por favor cuando el enojo quiera secuestrar mi amígdala haz que mi neo corteza prefontal entre en acción, es mas si si se puede déjame uno de tus duendes como asistente para que me susurre al oído cada vez que olvide la voluntad en casa y suelte determinación en mis pasos al andar, que mi estabilidad emocional me aleje de ser una madre tirana, una terapeuta sin vocación, una maestra sin propósito y sobre todo que mi alma jamás olvide que esto solo es un juego y se solo gana cuando se disfruta. En fin… espero no te olvides de mí esta navidad y que los regalos que enriquecen al ser no le hagan falta a nadie esta Noche Buena.