09/12/2025
El Tiempo del Despertar ha Llegado
LA IGLESIA DEL AMOR
No tiene tejido, sólo comprensión.
No tiene miembros, salvo aquellos que saben que pertenecen.
No tiene rivales porque no es competitivo.
No tiene ambición, porque sólo busca servir.
No conoce límites porque los nacionalismos no son amorosos.
No lo es por sí mismo porque busca enriquecer a todos los grupos y religiones.
Reconoce a todos los grandes maestros de todas las épocas que han mostrado la verdad del Amor.
Quienes participan, practican la Verdad del Amor en todo su ser diario.
No existe ningún ámbito de vida ni nacionalidad que sea una barrera.
Quienes son, saben. No busca enseñar, sino ser, y al ser, enriquecer.
Reconoce la colectividad de toda la humanidad y que todos somos uno con el Uno.
Reconoce que nuestra manera de ser puede ser la manera de quienes nos rodean porque somos así.
Reconoce a todo el planeta como un Ser, del cual somos parte.
Reconoce que ha llegado el momento de la transmutación suprema, el acto alquímico definitivo, el cambio consciente del ego en un retorno voluntario al todo.
No se proclama con voz fuerte sino en los reinos sutiles del amor.
Saluda a todos aquellos que en el pasado abrieron el camino pero pagaron el precio.
No admite jerarquía ni estructura, pues nadie es superior a otro.
Sus miembros se conocerán por sus obras, por su ser, por sus ojos y por ningún otro signo exterior, salvo el abrazo fraternal.
Cada uno dedicará su vida al amor silencioso al prójimo, al medio ambiente y al planeta, mientras lleva a cabo su tarea diaria, por exaltada o humilde que sea.
Reconoce la supremacía de la gran idea que sólo puede realizarse si la raza humana practica la supremacía del Amor.
No tiene recompensa que ofrecer, ni aquí ni en el más allá, salvo la del inefable gozo de ser y amar.
Sus miembros sólo buscarán promover la causa del entendimiento, dentro de cualquier iglesia, grupo o familia a la que pertenezcan.
Harán el bien a escondidas y enseñarán sólo con el ejemplo.
Sanarán a su prójimo, a su comunidad y a nuestro Planeta.
No conocerán el miedo ni sentirán vergüenza y su testimonio prevalecerá sobre todas las adversidades.
No tiene secretos, ni arcanos, ni iniciaciones salvo el de la verdadera comprensión del poder del amor y que, si queremos que así sea, el mundo cambiará pero sólo si cambiamos nosotros primero.
TODOS LOS QUE PERTENECEN, PERTENECEN. EL LIDER MÁXIMO: JESUCRISTO.
Tomado de internet.