29/06/2014
Propiedades medicinales de las plantas
Los hallazgos obtenidos a través del tiempo han permitido distinguir amplia variedad de hierbas y plantas curativas con las siguientes propiedades terapéuticas:
• Antihelmínticas. Destruyen y permiten la expulsión de parásitos intestinales.
• Antiinflamatorias. Remedios herbolarios con plantas como la cola de caballo alivian o reducen la inflamación o hinchazón de tejidos.
• Antimicrobianas. Exterminan microbios causantes de enfermedades y ayudan a fortalecer los mecanismos de defensa del organismo.
• Astringentes. Reducen la irritación cutánea y crean barrera protectora contra infecciones.
• Estimulantes del sistema digestivo. Inducen el apetito y producción de jugos digestivos.
• Carminativas. Calman la inflamación de las paredes intestinales y permiten la eliminación de gases del tubo digestivo.
• Emolientes. Tienen acción antiácida y protege a los tejidos irritados o inflamados.
• Diuréticas. Aumentan la producción y eliminación de o***a.
• Emenagogas. Estimulan la expulsión del flujo menstrual.
• Expectorantes. Permiten la eliminación de mucosidades alojadas en vías respiratorias. Tal es el caso de la acelga.
• Hepáticas. Fortalecen al hígado y ayudan a que funcione adecuadamente.
• Tranquilizantes. Ayudan a reducir y controlar estados de nerviosismo, ansiedad e inquietud, por ejemplo, la hierba de San Juan.
Principales usos de las plantas curativas
Las plantas y hierbas que se utilizan con mayor frecuencia en forma de infusiones (tés), medicamentos y suplementos alimenticios incluyen las siguientes especies:
• Abeto. Posee propiedades antisépticas y expectorantes.
• Acelga. Permite que el hígado funcione correctamente y promueve la eliminación de o***a.
• Aciano. Tiene efecto antibiótico, diurético y antiinflamatorio; ayuda a fortalecer la vista en personas de edad avanzada.
• Ajo. Indispensable en la herbolaria mexicana, pues además de utilizarse como condimento para la comida, se usa como antiséptico, antimicrobiano, hipotensor (reduce la presión arterial), hipocolesterolemiante (disminuye los niveles de colesterol) y en la prevención de trombos (formación de coágulos que pueden tapar venas y arterias).
• Anís. Sirve para aliviar cólicos intestinales y controlar accesos de tos.
• Árnica. Útil para desinflamar y aliviar el dolor ocasionado por algunas heridas y golpes.
• Belladona. Disminuye las secreciones salivares, gástricas, nasales y sudoríparas; asimismo, tiene efecto analgésico.
• Berro. Contiene gran cantidad de vitaminas A, C, D y E, siendo la C o ácido ascórbico la que posee en mayor cantidad, de ahí su uso para combatir el escorbuto; también es eficaz en casos de deficiencia vitamínica, estimulante del apetito y expectorante.
• Boldo. Se emplea en infusiones para tratar afecciones en hígado, acidez estomacal, gases y fatiga excesiva.
• Caléndula. Se caracteriza por tener acción antipirética (reduce la fiebre), analgésica, antiinflamatoria, antiséptica y cicatrizante.
• Castaña de Indias. Posee propiedades antiinflamatorias y antiedematosas (evita o controla la acumulación de líquidos en alguna zona), lo que la hace ideal para tratar hemorroides y várices.
• Cimicifuga racemosa. Auxiliar en el tratamiento de los síntomas presentes antes, durante y después de la menopausia, como bochornos, sudoración excesiva y alteraciones emotivas ocasionadas por los cambios hormonales (irritabilidad, nerviosismo, insomnio, cansancio y dificultad para concentrarse).
• Cola de caballo. Fomenta la formación de glóbulos rojos, induce la eliminación de o***a y reduce la fatiga.
• Diente de león. Funge como diurético, laxante suave y estimulante de la secreción biliar.
• Epazote. Se utiliza para controlar padecimientos digestivos y trastornos menstruales (dolor o dismenorrea).
• Epazote de zorrillo. Destruye parásitos o lombrices intestinales, alivia la diarrea, dolor de estómago, calambres y cólicos menstruales.
• Equinácea. La prevención de enfermedades es otro de los beneficios de la herbolaria y con plantas como ésta, se puede equilibrar el sistema inmunológico (aquel que nos defiende de agresiones externas).
• Eucalipto. Descongestiona las vías respiratorias y permite la expulsión de flemas (expectorante).
• Flor de azahar. Buen sedante nervioso, adecuado para estados de tensión y estrés, así como trastornos estomacales.
• Flor de saúco. Se emplea para aliviar afecciones respiratorias, como bronquitis, dolor en pecho y tos ferina (infección que se caracteriza por intensos accesos de tos seguidos de aspiración prolongada y profunda que emite sonido agudo).
• Fresno. Es antidiarreico, diurético y antiinflamatorio.
• Ginkgo biloba. Diversos estudios indican que entre las hierbas medicinales provenientes de China, esta planta mejora la circulación sanguínea y las funciones mentales.
• Ginseng. Originario de Asia oriental, se ha utilizado desde hace muchos años como tónico contra la fatiga física y mental.
• Gordolobo. Entre los remedios herbolarios, el gordolobo es útil para tratar afecciones respiratorias, como tos, bronquitis e inflamación de las mucosas.
• Hierbabuena. Alivia la indigestión, cólicos intestinales y dolor de cabeza originado por nerviosismo.
• Higuera. Reduce los niveles de glucosa en sangre.
• Manzanilla. Se emplea en infusión para controlar problemas estomacales y digestivos, así como para disminuir la inflamación en la mucosa de los ojos. Está entre las plantas curativas que más se utilizan.
• Mastuerzo. Calma el dolor de cabeza, destruye microbios, induce la eliminación de o***a y trata afecciones en la piel (por ejemplo, manchas e irritaciones).
• Menta. Además de su refrescante sabor, se emplea para controlar diarrea, náuseas, vómitos y cólicos abdominales.
• Olivo. Reduce la presión arterial.
• Pasiflora. Excelente sedante que se recomienda en casos de insomnio, despertares nocturnos, ansiedad y estrés.
• Romero. Posee acción cicatrizante, antiséptica y estimulante del sistema nervioso, corazón y circulación.
• Sábila o aloe vera. Una de las plantas medicinales más versátiles, pues cuando es ingerida, mejora la digestión, desintoxica al organismo y equilibra la flora bacteriana gastrointestinal. Al aplicar su savia sobre la piel, proporciona suavidad, alivia quemaduras, regenera células y previene el envejecimiento prematuro.
• Salvia. Útil para controlar gases gastrointestinales, transpiración excesiva, alteraciones nerviosas y desinfectar heridas.
• Serenoa repens (palma enana americana). Útil para reducir el crecimiento e inflamación de la próstata.
• Tila. Se utiliza para calmar los nervios, estrés y ansiedad, inducir el sueño y controlar accesos de tos.
• Tronadora. Reduce los niveles de glucosa en sangre, alivia dolor de estómago y controla la gastritis.
• Uña de gato. Enredadera originaria de Perú, conocida científicamente como Uncaria tomentosa, se utiliza para tratar artritis (inflamación de las articulaciones), limpiar el aparato digestivo y fortalecer al sistema inmunológico.
• Valeriana. Se utiliza para tratar insomnio, ansiedad y nerviosismo, además actúa como relajante muscular.
Aunque la herbolaria sea reconocida como tratamiento natural, las plantas curativas no deben administrarse en exceso y sin previo conocimiento de las especies, pues requieren dosificación precisa y oportuna por parte de un especialista para no afectar la salud.