10/03/2026
👉 Somos Bomberas.
Las mujeres estamos cambiando al mundo 🌎.
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La participación femenina en áreas operativas de seguridad y rescate continúa siendo limitada; sin embargo, su presencia representa un avance importante en términos de inclusión. En un ámbito históricamente dominado por hombres, como los servicios de emergencia, las mujeres han logrado abrirse camino en la atención prehospitalaria, el rescate y el trabajo de bomberas, demostrando que estas labores no son exclusivas del género masculino. No obstante, muchas de ellas aún enfrentan entornos laborales caracterizados por actitudes machistas, misoginia y diversas formas de acoso.
La violencia y discriminación de género son prácticas presentes en distintos espacios laborales, incluido el ámbito sanitario y de emergencias. Estas pueden manifestarse mediante humor sexista, segregación en determinadas áreas profesionales, acceso desigual a cargos de liderazgo y acoso sexual. En este contexto, el acoso laboral se reconoce como un importante riesgo psicosocial que vulnera los derechos fundamentales de los trabajadores, generando situaciones de hostigamiento, maltrato o humillación que afectan tanto su desarrollo personal como su desempeño laboral.
Diversos estudios señalan que el acoso laboral disminuye la productividad, deteriora la calidad de vida laboral y puede afectar la salud física y mental de los trabajadores. En los servicios de salud y emergencia, estas consecuencias también pueden reflejarse en la disminución de la calidad de la atención brindada a los pacientes.
Un estudio realizado por Teresa Paravic, Marcela Burgos y Luengo reportó una prevalencia de acoso laboral del 14,3%, siendo tres veces mayor en establecimientos públicos (18,1%) que en privados (6,2%). Los agresores más frecuentes fueron compañeros de trabajo (41,7%) y supervisores o jefaturas (35,2%), con una mayor presencia de estos últimos en instituciones públicas. La intensidad del acoso fue percibida principalmente como mediana (39,2%) y alta (33,3%), presentándose esta última con mayor frecuencia en trabajadores del sector público.
Respecto al afrontamiento, la mayoría de los trabajadores opta por estrategias informales, como contar la situación a amigos, familiares o colegas (72,6%), mientras que una proporción importante no realiza ninguna acción (39,2%). Solo el 29,4% reporta formalmente los incidentes y los casos que llegan a instancias legales son mínimos. Además, en la mayoría de los casos no se adoptan medidas para investigar las denuncias (68,6%) y las consecuencias para los agresores suelen ser inexistentes o desconocidas. Un alto porcentaje de trabajadores considera que reportar las agresiones no tiene utilidad (47,1%), especialmente en instituciones públicas.
Estos resultados reflejan que, en muchos contextos organizacionales, la violencia laboral tiende a normalizarse, lo que dificulta su denuncia. Factores como el temor a represalias, la dificultad para comprobar los hechos y el acceso limitado a niveles jerárquicos de decisión llevan a que muchas víctimas opten por guardar silencio para preservar su estabilidad laboral, aun a costa de su bienestar y dignidad.
Referencias bibliográficas
Crispi, F., Franz, N., y Viveros, G. (2018). “En Salud También”: Acoso sexual y discriminación de género en la práctica médica en Revista de Formación en Salud y Género, Vol. 58 (2). Disponible en: Dialnet-EnSaludTambien-9510245.pdf
Paravic, T., Burgos, M., y Luengo, L. (2020). Acoso laboral y factores asociados en trabajadores de servicios de emergencias en Revista Scielo, Vol. 27 (4). Disponible en: Acoso laboral y factores asociados en trabajadores de servicios de emergencias
Información de T.S.U. Nayeli Guadalupe Florentino Apanco.