26/01/2026
Un día te das cuenta de que ya no tratas de impresionar a nadie. Que prefieres la calma a la intensidad, la verdad al ruido, lo sencillo a lo perfecto.
Empiezas a elegir mejor en qué gastas tu energía, con quién te quedas, a qué dices que no. No fue de un momento a otro; fue poco a poco. Dejaste de insistir donde no había respuesta, soltando expectativas que pesaban más de lo que daban, entendiendo que no todo merece una explicación. Y sin hacer tanto escándalo ni anunciarlo, algo cambia.
Te vuelves más liviano. Más fiel a ti mismo(a). Más en paz.
Deja de buscar fuera lo que siempre estuvo dentro.❤️