16/10/2023
LA ESCALA DE GLASGOW, también conocida como la escala de coma de Glasgow (ECG), es una herramienta utilizada en medicina para evaluar la respuesta neurológica de una persona que ha sufrido una lesión cerebral. Fue desarrollada por los médicos Graham Teasdale y Bryan J. Jennett en 1974 en el Hospital Western de Glasgow, Escocia.
La escala se basa en la capacidad del paciente para abrir los ojos, la respuesta motora y la respuesta verbal. Cada una de estas tres categorías se valora en una escala de puntuación que oscila entre 1 y 5, siendo el valor más bajo indicativo de una respuesta más grave y el valor más alto de una respuesta más normal.
- Apertura de ojos: se valora si el paciente abre los ojos de forma espontánea (4 puntos), si lo hace al estímulo verbal (3 puntos), al estímulo doloroso (2 puntos) o no abre los ojos en absoluto (1 punto).
- Respuesta motora: se valora si el paciente obedece órdenes verbales (6 puntos), responde con movimientos al estímulo doloroso (5 puntos), muestra flexión anormal en los miembros (4 puntos), extensión anormal en los miembros (3 puntos), respuesta de retirada al estímulo (2 puntos) o no muestra ningún tipo de respuesta motora (1 punto).
- Respuesta verbal: se valora si el paciente es capaz de hablar y comunicarse de forma coherente (5 puntos), emite palabras incoherentes (4 puntos), emite solamente palabras aisladas o sonidos (3 puntos), muestra una respuesta de dolor (2 puntos) o no tiene ninguna respuesta verbal (1 punto).
La suma total de los puntos obtenidos en cada categoría ofrece un resultado final en la escala de Glasgow que varía entre 3 (el más bajo) y 15 (el más alto). Cuanto mayor es la puntuación, mayor es la probabilidad de que el paciente esté consciente y su respuesta neurológica sea normal.
La escala de Glasgow es ampliamente utilizada en los servicios de urgencias, unidades de cuidados intensivos y en situaciones de traumatismo craneoencefálico, ya que permite obtener una evaluación rápida y precisa de la gravedad de una lesión cerebral y monitorizar su evolución a lo largo del tiempo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que puede haber otros factores que pueden afectar la respuesta del paciente y que deben ser tenidos en cuenta al interpretar los resultados de la escala.