26/01/2024
El problema que quisiera plantear es el que llamo "el problema de la conciencia".
En cierta reunión, una colega manifiesta sorpresa a partir de un evento con un paciente. En ese evento, mi colega había observado a un paciente niño, catalogando su comportamiento de "desinteresado". La sorpresa se produce cuando otra colega, con más "experiencia" atendiendo, le comparte su apreciación sobre el paciente señalando que, lejos de desinteresado, el niño le pareció "tierno y sociable".
El punto donde nació "el problema" fue cuando la primera colega señala que la segunda "puede ver algo que ella no".
Está afirmación implicaría dos rutas para pensar.
O bien la primera colega, luego de adquirir más experiencia, podría ver lo mismo que la segunda (lo cual significaría que la acumulación de "experiencia" permitiría y autorizaría una nominación más fidedigna)
O, la primera colega, sostiene una apreciación igual de verídica que la segunda, sin importar la experiencia. Por lo cual cada una sostendrá diferentes apreciaciones del mismo paciente (alternativa que tampoco brinda una solución ya que, ¿Quién es el verdadero, el paciente que ve la primera o el que ve la segunda?
El "problema de la conciencia" radica en que, mientras más nos esforzamos en aproximarnos al mundo mediante la nominación, más nos alejamos de "un" mundo. Es como si la fenomenología de la experiencia inmediata resquebrajara cualquier esperanza de una experiencia unificada.
La intuición provoca una fragmentación en la nominación. Una proliferación de nominaciones dónde cada uno califica las cosas como quiere, o como puede.
En contraste, la educación universitaria promueve una reducción y estandarización universalista de los fenómenos psicológicos. La educación fuerza el cierre de la brecha (con mucho éxito en la mayoría de los casos).
Si la "consciencia" implica un problema, prescindiendo de ella, ¿qué nos queda?¿Se puede prescindir de la conciencia?
Nos damos cuenta que, en realidad, "un mar separa la habitación de la hija de la habitación de la madre", y la relación entre los humanos dista de ser sencilla por cuanto reina en ahí una falla.