Decidimos usar esta fibra porque es la más resistente y duradera de todas las fibras naturales y por tener bastantes beneficios para el planeta y para quien la usa. Creemos que el cáñamo puede salvar nuestro planeta por ser el cultivo más ecológico y tener miles de usos, desde bio-combustibles y plásticos hasta comida y medicina. Hasta hace pocos años era imposible hacer ropa cómoda de fibra de cáñamo debido a la dureza y resistencia de sus fibras, pero gracias a los avances tecnológicos ahora es posible mezclar el cáñamo con algodón orgánico lo que hace posible crear una prenda bastante resistente y suave a la vez. Al ser un cultivo resistente, es cultivado con gran éxito sin necesidad de químicos ni pesticidas, necesita menos agua para su producción, mejora el rendimiento de los suelos y cada hectárea sembrada con cáñamo limpia 4 veces más aire que una hectárea de árboles. Lamentablemente, cultivar cáñamo en Perú es ilegal, a pesar de que el cáñamo sea muy diferente a la marihuana. Hasta que nuestro gobierno pueda ver los beneficios agrícolas e industriales, tenemos que conseguir el nuestro del extranjero. Nuestro cáñamo proveniente de una zona en China donde ha sido utilizado durante miles de años, este es cultivado de la manera más ecológica posible por los agricultores artesanales de la región para luego ir a una de las mejores fábricas del mundo, cumpliendo con el más alto nivel de condiciones de trabajo y procesos ambientales. Nuestro algodón orgánico está certificado por Global Organic Textile Standards (GOTS), el que define los requisitos para los productos textiles desde la recolección de las materias primas hasta la fabricación. El algodón orgánico no utiliza semillas genéticamente modificadas, no se usan pesticidas, fungicidas o herbicidas. Los suelos de cultivos de algodón orgánico tienen un aumento de materia orgánica, que hace que retenga más humedad, lo que significa menos uso de agua. Al usar nuestra ropa, no es difícil notar su calidad, la fibra se siente suave y a la vez es bastante resistente al desgaste, es fresca y tiene excelentes propiedades aislantes, manteniendo al usuario caliente el clima frio y fresco en verano. Debido a las técnicas de cultivo y proceso, es una excelente opción para personas con sensibilidad química. La fibra de cáñamo es tan fuerte que tiende a durar mucho tiempo, además es resistente a la humedad, al moho, tiene propiedades antibacterianas y repele el 95% de los rayos ultravioleta. Es resistente a los lavados repetitivos, no necesita limpieza en seco y se vuelve más suave y cómoda con el tiempo. Por supuesto nada dura para siempre, pero cuando nuestra ropa ya no es usable, se puede deshacer por completo, dando lugar a una huella ecológica mínima durante toda su vida.