26/01/2024
"Si uno cree a los doctores, nada es sano; si uno cree a los teólogos, nada es inocente; si uno cree a los soldados, nada es seguro.”
Lord Salisbury
Para explicar el momento actual de la seguridad de la Presidenta del Perú, me permito tomar determinados párrafos de un artículo escrito por el Asesor de Seguridad de Nacionalidad Argentina, Ricardo Seratti, quizás una de las mentes más brillantes de este hemisferio.
Quiero resaltar que se pueden cambiar hombres en puestos claves, sin embargo si el error persiste, nada se habrá solucionado y eso es lo que sucede con la seguridad e integridad física de la Presidenta del Perú, dónde bajo el marco conceptual que es la primera autoridad de toda la Nación, puede transitar por donde quiera y es verdad, si fuera una persona de a pie, pero siendo la primera mandataria, lo único que haría sería exponerse y potenciar la incapacidad de sus asesores, comenzando por el Premier Otárola y el abogado de la misma Presidenta, quienes opinan a favor de que pueda circular por el país, obvio que para los mencionados el ser valientes y corajudos con una vida ajena, es de “eruditos”.
La parte política en este momento es totalmente innecesaria, ya que la presidenta viaje o no, por ejemplo a las festividades de la Virgen de la Candelaria en Puno en nada cambiará la opinión consensuada del pueblo, que no le es obviamente favorable.
Entonces, ¿cuál sería el beneficio de exponerla?, la incapacidad mostrada por su personal de seguridad ha dejado mensajes lapidarios y claros: INCAPACIDAD, FRAGILIDAD.
Remato la idea con algo brillante escrito premonitoriamente por el Profesor Ricardo Seratti: “La vanidad del hombre es tan grande que casi siempre cree que todo lo puede resolver. Y evidentemente todo aquel que quiera ver más allá del hoy tendrá como enemigo fundamental el ideal de la época. La mayoría de los hombres comunes se aferran al manual de la guerra pasada para regir los destinos del presente y del futuro. Es decir que cuando se produzca un hecho, seguramente provocará sorpresa, y para variar estarán detrás de los acontecimientos “.
Manuel Reyna Maurial