30/09/2025
✨ La felicidad no se obtiene de los demás, se cultiva dentro de uno y se comparte con quienes nos rodean.
La evidencia científica lo respalda:
🔹 Estudios en salud pública muestran que las personas con redes sociales de apoyo sólidas tienen un 50% más de probabilidades de vivir más tiempo (Holt-Lunstad, 2010).
🔹 La felicidad compartida fortalece la resiliencia comunitaria y disminuye el riesgo de depresión y ansiedad (OMS, 2022).
Compartir tiempo, escuchar y brindar apoyo emocional son conductas protectoras que influyen directamente en la salud física y mental.
Cuando cultivamos nuestro bienestar con hábitos saludables —alimentación, actividad física, descanso y manejo del estrés— no solo ganamos calidad de vida, sino que también aportamos energía positiva a quienes nos rodean.
👉 La felicidad no es esperar, es dar.
👉 No es depender, es compartir.
Al final, la verdadera alegría se multiplica cuando la sembramos en nosotros mismos y la compartimos con el mundo.