17/12/2025
🚨Observemos nuestra conducta🚨
La conducta no se sostiene por lo que la causó en un inicio, sino por las consecuencias que obtiene después. A eso lo llamamos función.
Si una conducta dependiera solo de sus causas pasadas, cambiarla sería casi imposible, ya que muchos de esos factores pertenecen a momentos que no podemos modificar.
Un ejemplo común es decir: “Come en exceso porque de niño pasó hambre”. Si eso fuera lo que realmente mantiene la conducta, no habría manera de intervenir, porque ese evento ya ocurrió y no puede deshacerse.
Pero lo que realmente sostiene el comportamiento es lo que sucede después de comer: le calma la tensión, le da una sensación momentánea de bienestar, reduce la incomodidad emocional o sirve como distracción. Esas consecuencias sí son modificables.
Este principio aparece en muchas conductas:
• Una persona no grita solo porque “es impulsiva”, sino porque al gritar obtiene atención.
• Un niño no hace berrinche por ser “manipulador”, sino porque así evita una tarea o consigue algo que desea.
• Alguien no permanece en una relación difícil únicamente por “su infancia”, sino porque la relación reduce el miedo a estar solo.
La clave está en identificar la función de la conducta. El pasado no puede cambiarse, pero las consecuencias que mantienen una conducta en el presente sí pueden transformarse.
-Tomado del muro de .fg-