31/12/2025
Amiga, hace tanto tiempo que no te escribo… y hoy me tomo este espacio para que reflexionemos juntas sobre este 2025 que comienza.
¿Cómo puedes describir tu 2025?
Yo puedo decirte algo con honestidad:
fue un año bueno y hermoso…
con todos sus matices.
No porque todo fue fácil.
No porque todo salió como lo planeé.
Sino porque algo cambió profundamente en mí.
Este año Dios me dio una palabra clara para el 2025:
permanecer en Él en todas las temporadas.
En las buenas, en las inciertas, en las que duelen y en las que florecen.
Y eso lo cambió todo.
Dios me dio cosas que no pedí
y me llevó por caminos que no imaginé.
Aún sigo esperando algunas respuestas,
pero hoy puedo decirte que confío.
Porque dejé de mirar la vida desde mis circunstancias
y comencé a verla desde el plan eterno de Dios.
Este año me retó a depender de Él.
A caminar en Su voluntad
aunque para muchos no tenga sentido lo que estoy construyendo.
Aunque según los estándares sociales parezca tarde, incorrecto
o fuera de lugar.
La perdida de mi abuelo y aprender a manejar un duelo mientras acepté un liderazgo en mi comunidad de fe. Organice junto a un equipo hermoso un 5k…
Me enfrenté a despido y la perdida de la estabilidad económica que conocía. Manejar la maternidad en etapas seniors y universitarias… Entre otras tantas cosas más. Y aun así decidí confiar.
No porque fuera fácil, sino porque sé quién es mi proveedor, y quien es mi padre. Porque conozco mi identidad en Él.
Hace dos años Dios puso algo en mi corazón y este año me atreví a comenzar,
no con todas las respuestas, pero con un corazón dispuesto.
Y por eso hoy quiero decirte que: 👇🏻👇🏻👇🏻 CONTINUO EN LOS COMENTARIOS