05/04/2026
En 2020, investigadores de la Universidad de Tel Aviv confirmaron algo que contradice un principio básico de la biología animal: encontraron un animal multicelular que no tiene mitocondrias, no consume oxígeno y no respira en ningún sentido reconocible.
Se llama Henneguya salminicola. Es un parásito que vive en el tejido muscular del salmón del Pacífico. A simple vista parece una mancha blanca en la carne del pescado — algo que los procesadores de salmón conocen bien y descartan sin mayor análisis. Nadie sospechaba lo que había adentro.
El descubrimiento llegó cuando el equipo de Dorothée Huchon secuenció su genoma completo. Lo que encontraron fue la ausencia total del genoma mitocondrial. Las mitocondrias son los orgánulos que todas las células animales conocidas usan para procesar oxígeno y producir energía. Henneguya no tiene ninguna. Las perdió por completo durante su evolución.
En su lugar, tiene estructuras que los investigadores llaman "mitosomas" — vestigios degenerados de lo que alguna vez fueron mitocondrias, ahora sin función energética detectable. La hipótesis actual es que el parásito extrae energía directamente de las células del huésped mediante un mecanismo anaeróbico que todavía no está completamente descrito.
Lo que hace esto extraordinario no es solo la biología — es lo que implica para la definición de "animal". Toda la taxonomía animal se construyó asumiendo respiración celular con oxígeno como característica universal. Henneguya lleva millones de años siendo un animal sin cumplir ese requisito, viviendo dentro de otro animal, invisible a simple vista, sin respirar, redefiniendo en silencio lo que significa estar vivo.