15/01/2026
No estás “bloqueada” en el amor.
Estás protegiéndote.
Y eso no te hace fría, difícil ni rota.
Te hace alguien que aprendió a sobrevivir sola.
Cuando llevas años haciéndote cargo de todo,
tu sistema nervioso confunde estabilidad con control y conexión con peligro.
Por eso, cuando alguien se acerca de verdad,
no sientes ilusión…sientes alerta.
No porque no quieras amar, sino porque tu cuerpo aún cree que amar implica perderte, cargar, sostener, adaptarte o volver a sobrevivir.
El problema no es que “no llegue la persona correcta”. El problema es que tu sistema nervioso
todavía no sabe descansar dentro del vínculo.
Y no: esto no se resuelve sanando eternamente a tu niña interior ni forzándote a confiar.
Se resuelve madurando tu sistema nervioso
para que pueda:
– recibir sin activarse
– vincularse sin vigilar
– abrirse sin colapsar
– amar sin ponerse en guardia
Porque el amor no entra cuando lo deseas.
Entra cuando tu cuerpo deja de sentir que una pareja es una amenaza o una carga más que gestionar.
Si esto te habló, no es casualidad.
Comenta RESET y te mando información de la clase donde te muestro cómo reentrenar tu sistema nervioso para que el amor deje de sentirse como supervivencia y empiece a sentirse como hogar.