31/01/2026
El Kyosaku: La Madera de la Compasión
En la quietud del dojo, donde el silencio respira,
reposa la madera plana, noble y austera.
No temas su sombra, caminante de la vía,
pues el Kyosaku no es el látigo que hiere,
sino el bastón amigo que libera.
Cuando la niebla del sueño enturbia tu mirada,
o el peso del mundo tensa tus hombros cansados,
él desciende veloz, como un rayo de compasión,
no para causar dolor, sino para romper las cadenas
de la mente que vaga por tiempos pasados.
Un chasquido seco: ¡Aquí y ahora!
El golpe disuelve la rigidez del cuerpo,
y el espíritu regresa a su trono presente.
Es la medicina contra el sopor del olvido,
un despertar súbito, vibrante y urgente.
Manos unidas en Gassho, pides la ayuda,
una reverencia mutua, un pacto sagrado.
Quien golpea y quien recibe son uno en la senda,
sin culpa ni juicio, solo gratitud pura,
por el despertar compartido en este instante sagrado.