03/12/2025
En un mundo que pertenece a todos, todavía hay quienes deben “ser incluidos” en espacios que, desde el inicio, también eran suyos. Y hoy, 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, levantamos la voz para recordar algo que no debería olvidarse jamás: la dignidad no se concede, se respeta. Los derechos no se negocian, se garantizan. La inclusión no se promete, se practica.
Las personas con autismo, al igual que quienes viven cualquier otra discapacidad, no necesitan que se les abra una puerta “especial”; necesitan que dejemos de cerrarles las que ya existían. Necesitan oportunidades reales, escuelas que comprendan, comunidades que acompañen, calles que abracen, y un país que no invisibilice su voz.
Cada vez que un niño es etiquetado como “difícil”, cada vez que una madre debe pelear lo obvio, cada vez que una persona es mirada con lástima en vez de con respeto, el mundo retrocede. Y ya no podemos seguir retrocediendo.
La inclusión no es un proyecto, es una responsabilidad. No es un discurso, es acción. No es un favor, es justicia.
Hoy hacemos un llamado urgente y amoroso:
A quienes educan, que enseñen desde el corazón.
A quienes acompañan, que comprendan sin juzgar.
A quienes deciden, que construyan un país accesible para todos.
A quienes observan, que levanten la mirada y comiencen a ver.
Porque nadie debería “ganarse” su lugar en un mundo que ya les pertenece.
Porque cada persona, con autismo o cualquier otra discapacidad, merece vivir con libertad, con apoyo, con respeto y con la misma oportunidad de brillar.
Que este día no sea solo un recordatorio… que sea un despertar.
Un compromiso.
Una promesa de que nunca más dejaremos a nadie afuera de lo que siempre ha sido suyo.
GarabaTEA — Creemos en un mundo donde todos caben, todos cuentan y todos importan. Siempre.