02/01/2020
¡Hola!
Mi nombre es Iván Artalejo, creador de contenido de Poesía Ilustrada. Este mensaje es: 1) para agradecerte por tu apoyo al seguir esta página, y 2) para invitarte a seguirme en mi página personal, donde espero y encuentres letras que te hagan sentir algo e incluso que puedas dedicar, tanto para un tercero, como para ti.
¡Gracias una vez más y salud!
¿El destino se da o hay que construirlo?
Si hace tiempo me hubieran dicho que algún día creería en él, me habría reído.
Pero aquel día en que nos vimos por primera vez, siendo todavía niños, algo se puso en marcha y el mundo sonrío con nosotros.
A veces es difícil entender los designios de la vida, y cuesta trabajo entender una despedida como un futuro recomienzo.
Pero ahora has vuelto, y tu regreso se siente como volver a casa. Y de pronto me sorprendo haciendo planes contigo, siendo que ayer no tenía planeado nada ni siquiera para mí mismo. Y ahora que estás aquí, te puedo decir que te siento como mi hogar y mi lugar favorito, y que mi boca sigue agradeciendo por tu nombre. Siempre ha sido así.
Y ahora estamos aquí, al borde de este hermoso abismo, como ya hemos estado antes. Pero esta vez no quiero quedarme al borde de tu cielo. No quiero seguir arrastrando los «hubiera» ni los arrepentimientos. Porque la vida ha sido generosa y no podemos permitirnos el lujo de perdernos de nuevo.
Esta vez quiero que saltemos. Haremos de nuestras manos, alas. Y si nos faltan, ya las construiremos en el camino.
Sé que tienes miedo a sentir que la vida te arrastra y, aunque no podemos asegurar el mañana, podemos construir el presente. Con eso en mente, te propongo que construyamos una barca con nuestras manos y nuestro compromiso, y que usemos todos estos años como ancla, y te ofrezco mis brazos para que los uses como remos.
Contigo aprendí que el destino existe, y que este llega, aunque a veces se tarde. Y tú me enseñaste que la felicidad solo es real cuando se comparte, y yo quiero compartirla contigo.
¿El destino se dio o lo construimos?
No lo sé, pero si me hubieran dicho que algún día creería en él, habría rezado porque fuese como es hoy: gracias a ti y estando contigo.
Fotografía: Cañón del Pegüis, Chihuahua, México