17/07/2025
Cuando Dios quiso crear la luz,
Hablo al cielo: “Sea la luz”
y la luz fue!
Cuando quiso poblar los mares,
le habló al agua:
“Produzcan las aguas seres vivientes…”
Cuando quiso llenar la tierra de vida,
le habló al suelo:
“Produzca la tierra hierba verde, árboles de fruto…”
Pero cuando quiso crear al ser humano,
no habló al cielo,
ni al mar,
ni a la tierra…
habló consigo mismo.
“Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…”
Y luego, en un acto íntimo,
no solo nos formó, sopló Su aliento en nosotros!
“Sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.”
Así como el pez muere fuera del agua y el árbol se seca si lo arrancas de la tierra, el alma humana se apaga cuando se desconecta de su origen divino.
Habitarte es regresar.
Es recordar de dónde vienes.
Es volver a la voz que te llamó por tu nombre. Es vivir desde dentro,
en armonía con todas tus versiones.
Muy pronto:
“El arte de habitarte”
Un viaje hacia adentro,
para reconectar con lo que nunca dejaste de ser.