01/26/2020
🌀✨
Te contaron sobre sus contracciones, pero ¿te contaron sobre la expansión? ¿Te dijeron cómo se abriría tu cuerpo para dar paso al universo entero? ¿Te dijeron cómo explotaría tu corazón con un amor más grande que cualquier cosa que hayas conocido cuando llevaste a tu bebé al pecho? Te contaron sobre el anillo de fuego, pero ¿te contaron sobre la corona de estrellas? ¿Mencionaron que hay un momento en que Tu bebé entra al mundo y dejas tu cuerpo y tocas los cielos y te conviertes en la luz de un millón de galaxias? ¿Le dijeron cómo el dolor de estirarse para recibir a su hijo sería más exigente que cualquier sensación que haya sentido? ¿Te dijeron que gritarías pero te contaron cómo rugirías? ¿Te contaron sobre el poder que surgiría de tu vientre cuando llamaste a tu bebé con tu voz migratoria? ¿Te dijeron cómo encarnarías a la mujer salvaje dentro de ti y respirarían fuego con tu canción? Te dijeron que sangrarías, pero ¿te dijeron cómo esa sangre sagrada no te asustaría? Cómo te sentirías agradecido por ese líquido mágico de la vida mientras goteaba por tu pierna, cómo honrarías su flujo y cómo te ayudaría a sanar toda una vida de odiar los sangrantes ciclos de tu cuerpo.
Ellos contaron estas historias y te enseñaron a temer el nacimiento, a temer a tu poder, a temer a ti mismo. Pero eres más fuerte y más sabio que esa mamá. Sabes que el nacimiento es tu danza Divina, la canción de tu alma, tu momento con Dios y caminas sin miedo en sus brazos abiertos...