11/02/2025
SECCIÓN UNO
EL DISCIPULADO EN LA NUEVA ERA
POR EL TIBETANO
CHARLAS A LOS DISCÍPULOS
TERCERA PARTE
A medida que enfrentan esta oportunidad en un mundo que atraviesa una grave crisis, diré a todos mis hermanos y discípulos activos que es necesario tengan presentes tres cosas, si quieren trabajar con eficiencia y en la forma deseada:
Primero: Los discípulos deben saber que los Maestros tienen tres grupos de trabajadores. Los que llevan a cabo una difícil tarea en el mundo externo, materializando las formas por las cuales la Jerarquía puede expresar Sus intenciones y establecer los contactos humanos. De estos discípulos hay muchos y hacen este trabajo por propia y libre elección, porque comprendieron la necesidad inmediata y futura de la humanidad y se
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comprometieron a servir. Luego tenemos a quienes actúan como vínculos entre los Hermanos Mayores de la raza, los Maestros de Sabiduría, que encarnan el Plan divino, y los trabajadores ya mencionados. No digo que actúen como eslabones entre el discípulo y su Maestro, porque en esta relación directa nadie puede intervenir, particularmente en las etapas más avanzadas. Sin embargo, este segundo grupo de discípulos activos trabaja como intermediario en la manifestación del Plan en el mundo, y está preparado para ir a cualquier parte cuando sea necesario, ayudando con su sabiduría y experiencia, e implementando la capacidad de los trabajadores locales e intercambiando ideas. Ya se han enviado algunos expresamente para acelerar el trabajo y aumentar la atracción magnética de esos centros a través de los cuales puede afluir la fuerza espiritual de la nueva era.
Todo esto es preparatorio para un esfuerzo supremo que la Jerarquía de Maestros planea hacer. Si ustedes, allí donde están, trabajan con absoluta entrega y consagración -dedicando tiempo e interesándose en la causa-, será posible preparar el terreno de tal manera que el futuro esfuerzo de los Maestros sea adecuado a la emergencia.
El tercero es el grupo de los
Maestros y Sus iniciados colaboradores. Actuan
principalmente en el aspecto interno. Su actividad se reduce mayormente al plano mental y al empleo científico del pensamiento. De esta manera guían a Sus trabajadores y ayudantes e influyen y dirigen a Sus discípulos activos y a los discípulos mundiales.
Existe actualmente la intención interna de fusionar el acercamiento occidental y oriental con la sabiduría antigua y la Jerarquía. La colaboración y el recíproco intercambio de sabiduría y conocimiento son esenciales si queremos perfeccionar tal acercamiento. Los objetivos de ambos métodos, el místico ocultista, son los mismos.
Segundo: Es necesario que los discípulos
activos comprendan hoy la urgencia
inmediata. Hay crisis en los asuntos humanos, crisis que debe ser considerada como una oportunidad y no como un cataclismo o catástrofe. Así como en la vida del aspirante al discipulado le llega una vida o una serie de vidas en que existe un conflicto directo entre el alma y la naturaleza inferior, también existe hoy una crisis análoga en nuestro planeta. El objetivo en ambos casos consiste en que el alma asuma mayor control sobre el aspecto
Observándolo desde otro ángulo, esta alma planetaria, actuando como una Jerarquía de Maestros, se encuentra en conflicto directo con las fuerzas del mal. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que esas fuerzas también constituyen una Jerarquía de entidades, que son las formas materiales y, por lo tanto reales y correctas en su correspondiente lugar. En realidad la cuestión reside en el objetivo, en determinado ciclo de tiempo. El objetivo actual es que toda la familia humana debe hacer ahora tres cosas y todo lo que milita en contra de esto es maligno:
Manifestar la naturaleza del alma por medio de la personalidad integrada. La naturaleza
del alma es amor y voluntad al bien.
Transferir la energía -orientada actualmente hacia la vitalización del cuerpo físico y la creación física-, hacia el nutrimiento de la facultad creadora en el plano mental; de esta manera toda la familia humana será trasmutada en un agente dinámico,
autoconsciente y creador.
Inaugurar un periodo de desenvolvimiento espiritual en todos los reinos de la naturaleza. Al finalizar este periodo se le abrirá nuevamente la puerta al reino animal y se les ofrecerá la oportunidad a las expectantes almas embrionarias. En esta época también muchos podrán recibir la iniciación, por eso se van equilibrando las fuerzas en los extremos de la línea humana de evolución. Esto lo producirá la renovada actividad cíclica de la Gran Logia Blanca y será llevada a cabo mediante esas energías que están introduciendo la nueva era. Tal crisis ya está sobre nosotros casi prematuramente, debido al progreso excesivamente rápido de la humanidad desde 1850. Por el impulsivo anhelo de los hombres mismos, se ha hecho contacto con un nuevo reino y una nueva dimensión. La humanidad ha liberado energías hasta ahora desconocidas cuyos efectos son de dos tipos, con resultados buenos y malos.
Tercero: Los discípulos deben organizarse ya para un esfuerzo constante y unido. Esta actitud debe asumir la forma de una colaboración más estrecha entre todos los grupos, permaneciendo en una relación más íntima, fortaleciéndose así mutuamente y, cuando sea posible, mancomunar esfuerzos. Además debe traer como resultado un empuje unido de todos los agente espirituales y ocultistas y la presentación de la verdad a la masas, en todos los sentidos posibles. Así como en los días atlantes las fuerzas espirituales estaban subordinadas a los deseos egoístas de los hombres, también hoy están siendo subordinadas a las mentes y ambiciones de los hombres, y los resultados serán profundamente malignos.
La actual situación mundial lo demuestra. Aunque pueda haber oportunamente beneficio material y prosperidad física en esos países donde se están siendo grandes experimentos, sólo ejemplificarán el triunfo de la forma y finalmente quedará en la nada. Así como todo ser humano lucha en alguna vida por la realización de la personalidad, lo mismo sucede con las naciones. Sin embargo, en el corazón de cada nación está latente el alma mística y, eventualmente, después de grandes luchas y angustias, todo será para bien. Las tendencias hacia el materialismo y la realización de la personalidad deben ser contrarrestadas, de acuerdo a un plan más amplio y a la voluntad al bien, mediante un movimiento opuesto de vida espiritual, y debe ser el objetivo de todos los discípulos activos.
Por lo tanto, que estos discípulos activos procuren profundizar su amor hacia todos los seres y que el acrecentamiento su amor se obtenga extrayendo del amor grupal subyacente todos los acontecimientos mundiales. ¿Cuándo llegará el momento hermanos míos, en que el mundo comprenda que el aspecto amor del Logos -en lo que afecta al reino humano- está enfocado en el grupo interno y subjetivo de trabajadores? Ese amor ahora se halla en proceso de arraigarse fisicamente por medio de los nuevos grupos que (como éste) están en proceso de formarse en todo el mundo. Estos nuevos grupos son centros (o deberían serlo) magnéticos, constructivos y puros del amor divino. Procuren por lo tanto cumplir los requisitos en la medida de su fuerza física y recuerden siempre que son más capaces que antes, de un mayor esfuerzo y tensión.
Este experimento que he instituido y al que ustedes se han sometido voluntariamente, debe ser emprendido para propósitos grupales. La Jerarquía trata de descubrir hasta qué grado son sensibles los grupos, como un todo, a la guía y la instrucción subjetiva y hasta dónde se han despejado los canales de comunicación entre los distintos individuos del grupo y el Maestro y entre los diversos grupos del Ashrama de un Maestro. El grupo de discípulos de un Maestro, en el aspecto interno de la vida constituye un organismo integrado que se caracteriza por la vida el amor y la acción mutuas. Las relaciones de un grupo así, se establecen totalmente en los niveles mental y astral, de allí que no se sientan las limitaciones del etérico cuerpo de fuerza ni las del cerebro físico. Es innecesario decir que la relación fundamental reside en los niveles egoicos. El hecho de que el cuerpo etérico y el cerebro físico estén excluidos de estas relaciones fundamentales, en lo que al Ashrama se refiere, facilita la comprensión y el intercambio recíprocos. Sin embargo, conviene recordar que el poder astral se siente mucho más en el plano físico que en cualquier otra parte, de allí el énfasis sobre el control del deseo emocional, puesto en todos los tratados sobre el discipulado sobre la preparación para alcanzar ese estado. No es fácil para el principiante término medio, en el sendero del discipulado percibir esto o comprender la necesidad de las reglas y las sugerencias. A algunos no les resulta fácil adaptarse a las reglas y las disciplinas, salvo que ello sea completamente autoiniciado. Sólo hago sugerencias, hermanos míos, y seguirlas constituye parte de la sabiduría, mientras estén voluntariamente bajo tutela. El trabajo que realizan conmigo es exclusivamente por propio libre albedrío y elección. No están sometidos a ninguna compulsión. Otros discípulos están dispuestos a seguir las instrucciones, pero su real dificultad reside en adoptar la vida a los ritmos deseados. El estrecho sendero que todos los discípulos deben hollar, requiere obediencia a las antiguas reglas para discípulos, obediencia que se presta voluntariamente y con ojos abiertos, aunque nunca se espera una adhesión rígida a esas reglas. El discípulo
adaptando inteligentemente
su vida a estos
razonablemente posible, y no adaptando los requisitos a su vida. Siempre se necesita flexibilidad dentro de ciertos límites, pero esta flexibilidad no debe ser motivada por la inercia personal o las dudas mentales.
Tal relación entre los discípulos está cambiando. Se intenta iniciar una actividad e intercambio grupales en el plano físico, involucrando en consecuencia el empleo del cuerpo etérico y el cerebro. Por lo tanto, las dificultades a vencer son grandes y ansío que lo entiendan. ¿Comprenderán, por ejemplo, que cualquier diferencia de opiniones en las relaciones de este grupo de discípulos será causada por reacciones cerebro-astrales y, que por lo tanto, no debe dárseles importancia? Deberían ser eliminadas inmediatamente, borradas de la mente y de la memoria y clasificadas como limitaciones de la personalidad y no deberán obstaculizar la integridad grupal.
Un grupo de mi Ashrama intenta experimentar la relación mental y el contacto con el alma, poniendo en ello básicamente la atención y el énfasis. Las reacciones cerebro-astrales deben ser consideradas como inexistentes e ilusorias, permitírseles descender bajo el umbral de la conciencia grupal y morir allí por falta de atención. Este tipo de trabajo grupal es una nueva aventura y hasta que no haya algo definidamente nuevo como resultado de este experimento, no se justifica el tiempo y el esfuerzo dedicado. No deben imaginar que el trabajo particular en que están empeñados es el factor de mayor interés. El desarrollo de la intuición, el poder de curar o la eficiencia telepática, no es lo más importante. Lo que cuenta para la Jerarquía, a medida que funcionan los Ashramas, es el establecimiento subjetivo de una interacción y una relación grupales tan poderosas, que se evidencie en embrión la emergente unidad mundial.
CONTINUARÁ