28/03/2026
Desde aquel 29 de Mayo 2021 9:20 de la mañana en que tuve que despedir el cuerpo de mi bebé por mis propios medios, después de 48 horas de terror sin entender porqué, no he encontrado una imagen que represente, desde ese día algo en mi se rompió para siempre por segunda vez y junto con ello la fe en lo que alguna vez creí, no entiendo porqué si uno obra bien en la vida debe pasar tanto dolor.
Dejé de compartir imágenes de todo aquello que representa fe porque no puede existir un dios que nos quiera ver sufrir si es que nos cuida y protege, mi fe se rompió el día en que Pía dejó de latir, no me olvido más de ese momento en que me dicen “madre no hay latido” y lo primero que grité llorando fue “otra vez no! Porqué dios” y ahí desapareció todo en lo que creí, he vuelto a la virgen por ejemplo del verdum si, pero aquella magia que sentía se apagó, y la capilla de la piedad a los pies de la virgen entro porque me veo en ella, aunque siendo sincera tampoco me hace bien.
No he vuelto donde está mi bebé, me siento mala madre por ello, pero es que no he podido.
Hoy comparto esta imagen sin ánimo de religión ni fe, si no hacer saber que empaticemos con el dolor ajeno, que no te atrevas a opinar de los duelos si aún no los viviste, y si los viviste y tu método de defensa fue esconder lo sucedido te respeto también es una forma de duelar, menos sana, pero es un recurso que se usa cuando no queremos enfrentarnos a tanto dolor.
Yo los hago visibles, yo les doy el lugar.
Ayer un familiar mío perdió su hija de 16 años y realmente me llevó de nuevo a ese oscuro lugar, uno mantiene la esperanza hasta el último instante así como yo desconfié de la primer ecografía y volví a repetir en otro lugar.
Perder un hijo no tiene dimensión, no hay definición, tampoco hay un tiempo de validez para decir si es válido tu dolor o no, un hijo es desde el positivo en un evatest y para siempre.
No es que por algo dios lo quiso, antes de comentar, llamarse al silencio y un abrazo es la mejor manera de acompañar.
Gaby