El fuego, la tierra, el aire y el agua son los cuatro elementos que componen todas las estructuras materiales y tonalidades orgánicas que hay en nuestro planeta tierra.
Son las fuerzas vitales que componen toda la creación de nuestro planeta tierra.
Los cuatro elementos representan los cuatro tipos de energía y de conciencia que pueden operar dentro de cada uno de nosotros.
FUEGO: El fuego es la energía radiante universal: Excitable, Entusiasta, Luminosa. Dinamismo, Espontaneidad y una experiencia centrada en la identidad personal y espiritual.
CENTRO, CONCIENCIA, GRAN ESPÍRITU. Los signos de fuego dirigen su energía conscientemente hacia su propia voluntad de ser y de expresión libre.
TIERRA: Energía centrada en los sentidos físicos y la realidad del aquí y ahora del mundo materialmente perceptible. Mundo de las formas, de las estructuras visibles. Energía de preservación y conservación.
PROTECCIÓN, ESTABILIDAD, SEGURIDAD. Los signos de tierra concretan, son confiables, estables y cautelosos.
AIRE: Energía vital que se asocia con la respiración, el mundo de las ideas y la sociabilidad. La energía cósmica se concreta dentro de las pautas específicas del pensamiento.
LA TEORÍA, LAS PALABRAS, LOS VÍNCULOS. Los signos de aire enfocan su energía en la actividad mental y la comunicación con los demás.
AGUA: Energía intangible, reino de la emoción profunda y de las respuestas sentimentales. El elemento agua corresponde al proceso de ganar consciencia a través de la comprensión de los anhelos del alma.
PERCEPCIÓN, SENSIBILIDAD PSÍQUICA, ARTE Y SANACIÓN. Los signos de agua están en contacto con el inconsciente y con la unidad de toda la creación.