07/09/2025
Tenemos que hablar, aunque duela.
Francisco y Alfonsina tenían apenas 2 y 6 años. Sus nombres ahora son parte de un silencio insoportable.
Y como país no podemos callarnos más.
Su padre, denunciado por violencia, los arrancó de la vida para herir a su madre. Y eso debería movilizarnos a todxs, como sociedad entera.
Esto tiene un nombre: violencia vicaria.
Es la forma más brutal de la violencia de género: usar a lxs hijxs como medio para destruir a la madre.
Andrea Tuana lo dice con claridad: no son casos aislados, son fallas de un sistema que no escucha, no protege y no actúa a tiempo.
¿Se podía evitar? Sí. Ya había denuncias. La justicia no acompañó como debía. Cuando el Estado mira para otro lado, lo irreparable sucede.
Como psicólogxs, como profesionales que trabajamos con niñxs y familias, no podemos callar. El silencio NO protege: visibilizar salva vidas.
A mis colegas: hablemos, acompañemos, sumemos nuestra voz para exigir un sistema que funcione, que no llegue tarde. Porque el horror no puede naturalizarse.
📞 Si estás en riesgo o conocés a alguien que lo esté:
0800 4141 (violencia doméstica, 24 h, sin costo ni rastros).
0800 5050 Línea Azul para niños, niñas y adolescentes.
Que el dolor nos mueva a la acción. Por Francisco, por Alfonsina, por todxs lxs que aún podemos cuidar.
Lic. Gabriela Forcade Acuña, psicóloga. Esp: en niños y adolescentes.