26/12/2025
Ha pasado demasiado en 41 años. Tengo la sensación interna de que todo se acelera más y más, de que cambia a un ritmo que da vértigo. Pienso en 5 años atrás qué pasaron en un abrir y cerrar de ojos pero ocurrieron TANTAS cosas y creo que ko dejara de pasar así que a montarse en la Ola.
De verdad que no me quiero quedar atrás.
No quiero resignarme a una vida cómoda, inerte. Prefiero ir a favor del camino del cambio constante, aunque sea complejo y, a veces, muy duro. Porque en ese movimiento es donde me encuentro, me comprendo y, finalmente, me construyo.
No es fácil. No es cómodo. Me he roto, he sentido la soledad, la indignación ante la injusticia y el peso de sostener el sufrimiento desde la compasión. Pero sigo empeñado en caminar, en cambiar a cada instante. Aunque a veces duela.
Algunos sueños se han cumplido y bendiciones han llegado a mis pies ahora solo espero atento a mirar lo que nutre mi camino y soñar cada vez más grande, que nada nos ate nunca jamás!
Gracias a todos mis maestros, esos avatares que sembraron conciencia en mí. Por enseñarme a sostener este autoestudio y, sobre todo, por permitirme enseñar lo aprendido. No solo en un salón, sino en la intimidad y cercanía de personas que, como yo, están empeñadas en fluir con el cambio, y en hacerlo con integridad.
Gracias a ustedes, yoguis. Sigamos caminando junto, por la confianza, año tras año, que siempre nos podamos ver en el Mat.
Un agradecimiento profundo a las escuelas de yoga de Caracas, a esos espacios que nos permiten estudiar juntos con calor y esfuerzo siendo focos imprescindibles, totalmente necesario, para aprender a vivir de una forma más tranquila. Lugares de muchísimo amor, educación y maestría del Ser.
Que todos los seres tengan un feliz y consciente 2026.