13/01/2026
Querida depresión esta carta, es para tí:
No llegaste de la nada.
Llegaste cuando el cansancio se volvió crónico,
cuando callé demasiado,
cuando fui fuerte más tiempo del que podía sostener.
Durante mucho tiempo te confundí conmigo.
Pensé que eras pereza, falta de ganas, debilidad.
Hoy sé que fuiste una respuesta emocional al dolor no expresado.
No te escribo para agradecerte,
pero sí para reconocer lo que viniste a mostrarme:
que mi mente necesitaba descanso,
que mis emociones pedían espacio,
y que mi cuerpo ya no podía seguir ignorándose.
No eres quien soy.
Eres algo que me atravesó
y aunque aún estés aquí,
ya no decides por mí.
Hoy elijo pedir ayuda.
Hoy elijo hablar.
Hoy elijo acompañarme con más compasión
y menos exigencia.
Con límites,
con terapia,
con paciencia.
Atentamente,
alguien que está aprendiendo a sanar.
🧠 Si esta carta resonó contigo, no estás sola/o.
La depresión no se supera en silencio. Guardá este post, compártelo o busca apoyo profesional.
Pedir ayuda también es un acto de valentía.
Día Mundial contra la Depresión