04/03/2021
LA ALIMENTACIÓN AL SERVICIO DEL CEREBRO
Dr. David Cohen
Una alimentación rica en grasas y azúcar (“comida basura”: hamburguesas, bollería industrial, refrescos azucarados, etc.) no sólo engorda, además produce importantes cambios en el cerebro.
Lo que pasa por nuestra cabeza también depende del contenido de nuestro plato.
Todo comienza en el embarazo. el desarrollo del cerebro, su estructura y posterior rendimiento dependerán también de la alimentación de la madre. en uno de los departamentos de la universidad de Melbourne (Australia) se estudia los efectos de la alimentación en las funciones del cerebro. la profesora. Felice Jacka estudió en miles de niños, hijos de 23.000 mujeres embarazadas, cuánta “comida basura” y alimentos procesados industrialmente comían en contraste con cuántos alimentos nutritivos, saludables, ricos en fibra y, a continuación estudiaron las reacciones emocionales de los niños entre los 8 meses y los 5 años de edad.
Resultados: los hijos de las madres con mayor consumo de “comida basura” mostraban mal carácter, mayor propensión a la agresión, rabietas, etc. sin olvidar también la alimentación de los propios niños, los que a su vez repetían el patrón de alimentación de sus madres. niños con comportamiento agresivo, pesadillas, dolores, inquietud.
En la Universidad de Burdeos se está estudiando en la actualidad los efectos que una alimentación desequilibrada puede producir en el cerebro. la disminución de la cantidad de ácidos grasos omega 3, produce evidentes cambios de la conducta debido a alteraciones en el desarrollo del cerebro. la materia gris (células grises) están compuestas por un 90% de grasas que el organismo no puede producir por si mismo y por ello necesita que las aportemos con nuestra alimentación.
Fuentes importantes de omega 3: pescados grasos (azules) – vísceras (corazón, riñón, hígado, etc.) – frutos secos – aceites vegetales (oliva) – semillas. es importante aumentar la ingesta de omega 3 en las etapas del desarrollo y en la vejez. la comida es capaz de cambiar tanto nuestros impulsos como nuestros estados de ánimo.
Se hizo un estudio en centros penitenciarios, seleccionando un grupo de internos a los que se suplementó su alimentación con vitaminas y ácidos grasos (omega 3), y se comprobó que disminuyeron los incidentes de conducta en un 33%.
PARA TOMAR DECISIONES ADECUADAS SE NECESITA UNA ADECUADA ALI- MENTACIÓN
1) LA ALIMENTACIÓN AL SERVICIO DEL CEREBRO
En un estudio experimental de la psicóloga Soyoung Park de la universidad de Lübeck (Alemania), se propuso a diferentes individuos dividir una suma de dinero en dos partes pero, una parte era mucho mayor que la otra y observar cómo era la reacción del individuo al que se le proponía recibir la parte más pequeña.
Si no acepta la cantidad pequeña se irá sin nada pero con su orgullo intacto. en cambio si la acepta tendrá algo. el experimento se hizo sobre 24 personas que llegaron al laboratorio y desayunaron de manera diferente en dos ocasiones. la misma persona tomó decisiones muy diferentes dependiendo de lo que había comido en ese desayuno. los que habían tenido un desayuno con mayor proporción de proteínas eran más tolerantes ante la oferta injusta pero en cambio los que habían comido mayor cantidad de hidratos de carbono, eran más sensibles y reaccionaban con mayor violencia ante la oferta injusta. se analizó la sangre de los participantes y aquellos que tenían un mayor contenido de tirosina aceptaban con mayor probabilidad la oferta injusta. la tirosina es la responsable de la síntesis de dopamina que interviene en la “comunicación” (sinapsis) entre las neuronas y en la predisposición a correr riesgos. teniendo en cuenta que comemos tres veces al día es fácil concluir que el poder que la alimentación tiene en nuestra capacidad de decisión es muy grande.
¿Qué pasaría si alguien se alimentara sólo con “comida basura”? (hamburguesas comercia- les, patatas fritas y bollería industrial, galletas, refrescos dulces, etc.) este tipo de alimentación afecta directamente a la memoria de las personas por alteraciones producidas en una región profunda del cerebro, el hipocampo, responsable del aprendizaje y la consolidación de los recuerdos. la calidad de los alimentos afecta al tamaño del hipocampo y también al volumen de la sustancia gris y blanca.
El consumo de grasas y azúcar desarrolla una reacción inflamatoria que se propaga a las neuronas. esto es muy evidente en las personas obesas. una alimentación excesiva desequilibra el sistema inmunitario (defensa) y se desencadena una reacción inflamatoria particular en el tejido adiposo (grasa) que libera sustancias que se ocupan de extender la inflamación a todo el cuerpo. esta alimentación inadecuada daña la barrera hematoencefálica y la hace permeable a las sustancias inflamatorias y así la inflamación se extiende desde el cuerpo al cerebro. el proceso inflamatorio llega a las meninges y sus células microgliales que, normalmente comen neuronas muertas, ante esta situación comienzan a comer neuronas vivas alterándose las redes de comunicación neuronales. durante muchos años la ciencia ha dicho a la población no coman comidas basura pero no hemos conseguido disminuir su consumo.
Evidentemente las enormes inversiones en publicidad de estas grandes multinacionales, tiene más fuerza que nuestras pobres y escasos recursos. además no olvidemos que debido a la magnitud de las producciones de estas empresas, pueden alcanzar unos precios de venta al público muy bajos, lo cual es un elemento de elección importante a la hora de administrar la economía de una familia. en no pocas ocasiones comemos lo que podemos y no lo que queremos.
2) LA IMPORTANCIA DE APRENDER A COMER CORRECTAMENTE
Tenemos que enseñar para que no se relacione la comida basura sólo con la obesidad y el exceso de peso, el público debe saber el daño cerebral que este tipo de alimentación puede producir en sus hijos y en ellos mismos.
La glucosa altera todas las actividades cerebrales y las comunicaciones neuronales. la capacidad de adicción de la glucosa es 4 veces mayor que la co***na o la he***na, la diferencia radica en que no hay posibilidad de sobredosis pero produce un deseo irrefrenable. actualmente se encuentra azúcar en muchos alimentos que no sospechábamos como, el jamón, las bebidas azucaradas, sopas, salsas, etc. los consumidores se vuelven adictos sin darse cuenta. para obtener la sensación de placer ante el consumo de alimentos azucarados tienen que ir aumentando la cantidad de azúcar, aumentar la dosis. cuando se comen grandes cantidades de azúcar el cerebro se vuelve hipersensible a las imágenes de alimentos y esto lo incita a comer y por ese camino llega a la obesidad.
La flora intestinal: la flora intestinal (microbiota) tiene un impacto decisivo en las elecciones alimentarias. es correcto decir que la flora intestinal es un mediador entre la comida y el cerebro. la composición de nuestra flora intestinal está directamente relacionada con nuestra alimentación. la comunicación entre la flora intestinal y el cerebro se realiza por el nervio vago (neumogástrico – x par de los xii nervios craneales).
Comida sana para terminar: una de las muchas virtudes de la dieta mediterránea es su riqueza en vegetales y de éstos una gran variedad. legumbres, frutos secos, granos, pes- cado y aceite de oliva. esta variedad alimentaria es la que garantiza una buena flora intestinal lo que conduce a una buena salud.
PONGAMOS NUESTRA ALIMENTACIÓN AL SERVICIO DE NUESTRO CEREBRO.
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La Escuela de Adelgazamiento nace para dar respuesta a una necesidad urgente y real: Aprender a comer correctamente, como principio fundamental de nuestra salud y nuestra imagen. Entendemos el proceso de adelgazamiento como el arte de combinar los alimentos y, como todo arte, necesita