02/10/2020
Comencemos con la primera pandemia que veremos esta semana: La Hepatitis B. Es una afección de salud que ataca a un órgano vital de nuestro cuerpo: el hígado, que es responsable de funciones como procesar los nutrientes, filtrar la sangre y combatir infecciones. Hay diversos factores los cuales causan esta patología, sin embargo, la mayoría de las veces es por causa viral. Los tipos de virus más comunes son hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C. La hepatitis B puede ser aguda, presentando síntomas leves, que en algunos casos desaparece por si sola sin necesidad de tratamiento. Como también crónica en donde puede provocar problemas de salud graves, entre ellos, daño hepático, cirrosis, cáncer de hígado e incluso la muerte. El contagio se disemina cuando los fluidos corporales del infectado ingresan en el cuerpo de una persona sana. La hepatitis B se puede prevenir mediante vacunas que son seguras, fáciles de conseguir y eficaces, y mediante tratamiento profiláctico con antivíricos durante el embarazo. La OMS indica que en 2016, 27 millones de personas (el 10,5% de todas las personas que se estima que tienen hepatitis B) sabían que tenían esta infección, y 4,5 millones (el 16,7%) de las personas diagnosticadas estaban en tratamiento. Según las últimas estimaciones de la OMS, la proporción de menores de cinco años con infección crónica por el VHB descendió a algo menos del 1% en 2019.