16/02/2026
Esta semana me preguntaron dos veces cómo me anime a dedicarme al yoga únicamente. No me habían hecho esa pregunta antes.
La verdad es que fue un proceso lento. Al inicio de este camino decidí dar unas pocas clases y sostenerme con otros trabajos. No quería ponerle presión ni a mi práctica ni a la forma de compartir. Siempre busqué priorizar mi espacio de práctica, de aprendizaje.
De a poco aparecieron más espacios para dar clases, más alumnos particulares, etc. Hasta que en algún momento, la lentitud ya no tuvo sentido, el contexto me pedía que deje mis otros trabajos. Que abandone la seguridad.
El salto lo di en un momento muy particular. Coincidió con un momento muy doloroso de mi vida, que me ayudó a perder el miedo. A entender que si no vivía la vida de la forma más expansiva, compartiendo lo que amo y siendo fiel al camino que había elegido, nada tenía sentido. Y así fue, primero de a poquito, con paciencia y luego saltando al vacío. Confiando ❤️🔥🎯🧨