05/02/2026
“Cuando observas con atención aquello que te irrita en los otros, no estás mirando al otro, estás mirando un espejo. El enojo surge porque algo no aceptado en ti pide ser visto.
Así, cada persona que despierta tu juicio se convierte en un maestro silencioso en tu camino. No para culparte, sino para invitarte a despertar.
Si reaccionas, te encadenas; si observas, te liberas. La mente que acusa se cansa, el corazón que comprende descansa.
Cambia la lucha por presencia, la queja por comprensión, la prisa por silencio interior. Allí donde antes había irritación, puede nacer compasión.
Y cuando la compasión aparece, la vida deja de ser un campo de batalla y se vuelve un sendero.
No corrijas al mundo primero: mira dentro, sonríe, y camina en paz, consciente y despierto en cada paso.”
Namaste
Marcelo O. Sbampato