19/09/2021
¿Cuánto te valoras?
¿Qué crees merecer?
Otra persona puede cuestionar, juzgar, opinar sobre mi valor pero esa es su percepción de mi, algo externo, que depende de su nivel de consciencia y de como ella se valora a sí misma.
Mi valor es intrínseco, viene unido a la esencia de quién soy: única e irrepetible y la humildad de saber que soy un diminuto punto en el entramado de la consciencia infinita que vibra, sostiene y expande su esencia.
Mi valor está relacionado al merecimiento. Lo que creo merecer fortifica o debilita, posibilita o limita mi capacidad de manifestarlo.
Al desarrollar el autoconocimiento, la autoestima y la autoconfianza basados en el reconocimiento a mi derecho a merecer puedo lograr expandir ese amor por mi misma en beneficio de todos.
Cuando me valoro, valoro a todos.
Cuando acepto que merezco la plenitud de mi ser agradece diciendo: “soy suficiente”.
Sin embargo, en este plano humano, mi sentido del valor y el merecimiento pueden estar influenciados por patrones heredados inconscientes que influyen en mi percepción de mi misma.
Por ejemplo, si he sido una hija no deseada, no reconocida, no amada, abandonada, abusada, maltratada o, aunque yo no lo haya sido, resueno con una persona de mi árbol genealógico que sí lo haya sido, puedo repetir ese patrón y relacionarme con personas que sigan desvalorizándome o puedo reparar ese patrón siendo arrogante, soberbia, egocéntrica y relacionarme con personas a las que desvalorizo. En ambos casos es necesario que sane, modifique, transmute esos patrones inconscientes para poder ser libre de descubrir y desarrollar mi verdadero valor.
¡Mereces lo mejor que la vida y el amor tienen para brindar!
¡Sólo tú defines lo que vales con tu bendición al dar lo mejor de ti misma, de ti mismo a cada instante!
©Carmen Susana Alvarez
“Sánate con amor”
Foto: Trekking al Fitz Roy, El Chaltén, Santa Cruz. ©Alfred Oglaend
https://www.facebook.com/alfred.oglaend