14/11/2025
Muchos días operamos en automático:
hacemos, resolvemos, avanzamos… sin registrarnos.
Pero el cuerpo habla.
A veces está cansado, tenso, cargado.
A veces, simplemente, no estamos al cien por ciento.
Forzarnos más allá del límite nos lastima y nos aleja del camino.
El registro, en cambio, nos trae de vuelta al presente.
Respirá. Habitá tu cuerpo. Escuchate.
La mejora constante también se construye desde el descanso.
El equilibrio es la práctica.
Namasté.